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La FIR obliga a replantear el papel de España, dice el coronel Pitarch

"La Fuerza, de Intervención Rápida (FIR) plantea una situación nueva. Es una fuerza armada, lleva cañones y posiblemente tenga que utilizarlos. Creo que quizás fuese conveniente plantearnos, por parte española, analizar esta nueva situación y la conveniencia de dar una nueva respuesta" al nuevo panorama, explica a EL PAÍS el coronel Pedro Pitarch Bartolomé, de 48 anos, jefe del Estado Mayor del sector suroeste de la Fuerza de Protección de la ONU en la antigua Yugoslavia (Unprofor), con base en Gornji Vakuf.La FIR está concentrada en la zona de Tomislavgrad, dentro del sector suroeste, donde está destinado Pitarch desde el 27 de abril, y pronto será operativa. La integran unos 4.000 británicos y franceses, soldados profesionales equipados con moderno material de guerra y adiestrados en técnicas de lucha, a quienes será difícil mantener inactivos en el avispero bosnio, sobre todo cuando se siguen produciendo ataques de los serbobosnios a zonas potegidas de la ONU y haciendo prisioneros a los cascos azules.

El coronel Pitarch está al mando de unos 9.000 cascos azules, integrados por un batallón español de 1.30 soldados (la Agrupación Galicia), dos batallones británicos, uno malaisio, uno canadiense, uno turco y un batallón más de especialistas. En su zona, además, está la FIR, aunque bajo mando francés y su misión es otra, la de garantizar la labor humanitaria de los cascos azules y asistirlos cuando se encuentren en dificultades.

Pitarch asegura que las fuerzas de la ONU están facilitando que al menos 2,7 millones de personas puedan tener los medios básicos de subsistencia, además de ayudar a consolidar la federación croata-musulmana. Respecto a la posible respuesta de la ONU y de la OTAN a la agresión de los serbios y la ocupación militar de zonas protegidas, como ocurrió el martes con Srebrenica, el coronel español afirma que "no hay solución militar" al problema bosnio; "la solución debe ser política. Los cascos azules hacen lo que les dicen que hagan".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 14 de julio de 1995