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Aznar exige a Gabriel Cañellas que presente la dimisión como presidente de Baleares y del PP

José María Aznar ha pedido personalmente a Gabriel Cañellas que presente la dimisión como presidente de Baleares. El líder del PP le transmitió anteayer en Madrid que quiereque sean asumidas las responsabilidades políticas por la presunta financiación irregular del partido en Baleares a costa de la construcción del túnel de Sóller, y que además esa respuesta debe producirse con rapidez. Peroa la vez trata de evitar una reacción de rebeldía que rompa el PP balear. Cañellas tiene ahora en su mano anunciar su dimisión como una decisión personal. Si no lo hace, la dirección del PP se lo exigirá públicamente.

Cañellas, líder del PP de Baleares y presidente de la comunidad desde hace 12 años, viajó en secreto el pasado martes a Madrid para entrevistarse con Aznar. El propio presidente balear reveló ayer (que se había reunido con el residente nacional del PP. La conversación duró unas dos horas y en ella participó también Francisco Álvarez Cascos, secretario general del PP. Aznar y Álvarez Cascos arguyeron ante Cañellas que no caben medidas de compromiso ni parches. Se rata de una responsabilidad política y la respuesta debe estar en consonancia. Esa respuesta no puede ser otra que la dimisión.Primero como jefe del Ejecutivo autónomo y después, como presidente del partido en Baleares. No en vano el PP ha defendido en su labor de oposición al Gobierno de la nación que la resonsabilidad política consiste en presentar la dimisión cuando llega el caso.

Aznar, consciente de que debe diferenciarse de la lentitud con que el PSOE ha reaccionado ante los casos de corrupción, advirtió Cañellas que hay que tomar decisiones rápidas. Es decir, que el PP desea zanjar el caso en pocos días, y no permanecer más allá el fin de semana con ese flanco expuesto a la crítica. "No podemos regalar esa baza a los socialistas", comentó ayer un colaborador de Aznar.

Pero, a la vez, la cúpula del Partido Popular quiere que actúe persuasión en vez de la sanción: que Cañellas comprenda y suma su apartamiento en vez de rebelarse y plantear una escisión. El presidente balear ha dado nuestras, incluso ante los dirigentes populares, de un orgullo a flor de piel, después de unas elecciones autonómicas en las que ha obtenido mayoría absoluta, y que él ha interpretado como una esponja que barriera las manchas de su gestión anterior.

Ésa no es la interpretación de cúpula del PP ni de Aznár. El comité ejecutivo del partido decidió en su última reunión dar plenos poderes a Aznar y a los otros miembros de la dirección para que, sin necesidad de reunir al comité, puedan adoptar las medidas que consideren convenientes respecto a Cañellas si éste se niega a asumir sus responsabilidades, según un portavoz del PP.Ayer mismo, Cañellas dio alguna muestra de resistencia al declarar: "No estoy dispuesto a que me manden a galeras". Los secretarios generales del PSOE balear, Francesc Triay, y del Partido Socialista de Mallorca, Mateu Morro, coincidieron en que " sólo la dimisión de Cañellas puede dar salida a la situación de bloqueo del Gobierno balear".El presidente autonómico convocó ayer a su Gabinete para informarle sobre su entrevista con Aznar. Al final de la reunión, Cañellas se negó a hablar con los periodistas. "Parecéis leones detrás de las rejas", increpó a uno de ellos. Asistentes a la reunión aseguran que Cañellas ha pedido los dirigentes de su partido que este fin de semana estén localizables y no salgan de las islas.Comisión de conflictosEl secretario de la comisión de conflictos del PP, Carlos Argos, encargado de recoger toda la información disponible sobre las irregularidades cometidas en la construcción del túnel de Sóller, avanzó ayer en la redacción de su informe, que muy probablemente entregará mañana a Aznar. Con los datos ya reunidos, los populares están convencidos de que puede quedar archivada la denuncia de IU por presunta prevaricación en la adjudicación de las obras. Sin embargo, ayer mismo el magistrado del Tribunal Superior de Justicia Juan López Gayá denegó la petición del PP en este sentido.

[El consejero de Sanidad del Gobierno balear, Tomeu Cabrer (PP), está siendo investigado por el Tribunal Superior de Justicia por presunta prevaricación en unas oposiciones a auxiliares y ayudantes de clínica, a raíz de una denuncia presentada por una particular. Esta persona actuó en febrero contra el consejero y los miembros del tribunal porque se cree perjudicada por supuesto amiguismo e irregularidades en las pruebas de selección para cubrir 83 plazas de funcionarios de los servicios sanitarios, informa Andreu Manresa.]

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 13 de julio de 1995

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