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Juan Madrid describe en 'Cuentas pendientes' el fin de las expectativas

Carvallo y Toni Romano se encontraron ayer en el barrio de Chueca. Dos de los personajes emblemáticos de la novela negra española, creados por Manuel Vázquez Montalbán y Juan Madrid, respectivamente, se dieron cita para presentar la novela Cuentas pendientes (Alfaguara), en la que Toni Romano regresa para saborear las amargas mieles del desencanto. "Si Días contados [anterior novela de Juan Madrid] se desarrollaba en torno al fin de la movida madrileña, Cuentas pendientes describe el comienzo del fin de las expectativas de la sociedad española", dijo ayer Vázquez Montalbán. "Ambas son un largo viaje desde el franquismo hacia el infinito democrático".El propio Vázquez Montalbán aparece camuflado en la primera página de esta novela, que el autor dedica a "Manolo V, el empecinado, por la caída del régimen", el brindis que acostumbra hacer. "No sé a que régimen me refiero", dice Manolo V, "y el personaje tampoco, ni cuál régimen quiere que venga". Pero esa es la atmósfera que se respira cuando en la novela dos policías "residuales, perdedores" destilan una "melancolía progre añorando la esperanza que antes tenían". Ambos llegan a una conclusión de carácter moral cuando dicen: "La historia no es como la esperábamos".

"Es un viaje por el Madrid de la corrupción en el que Toni Romano tiene sólo dos ilusiones: ir a Brasil y hacerse una liposucción que le quite la tripa, quizá para volver a ser el atleta sexual que tal vez fue". Al final, todo ello también se hunde en el fango de la realidad. "¿Vale la pena reordenar la realidad?", se preguntó Vazquez Montalbán con respecto al papel de la novela. "Admiro la economía del lenguaje en Juan Madrid", prosiguió el presentador. "Una economía basada en descripciones, en metáforas descarnadas de las que no abusa. La poesía la pone el lector".

Isla sin tesoro

Para su autor, Cuentas pendientes trata sobre lo que nos deben. "A algunos les deben un chalet adosado, un poco de ternura, de sexo, de dinero, de respeto o unos hijos que los quieran. A mí me deben eso, pero sobre todo me deben un mundo justo en el que no prevalezcan las relaciones de dominación, sino la utopía que abrazo desde niño", dijo.El autor de Cuentas pendientes también quiso destacar el carácter móvil de la novela. "Creo que todas mis novelas son descripciones de viajes, no sé bien adónde", dijo. "Lo que escribo queda como una guía para el lector, quizá como el plano de la Isla del Tesoro, aunque yo nunca haya encontrado el tesoro".

Para Juan Madrid volver a la novela negra, después de una etapa en que se apartó de ella, es como volver a casa. "La novela negra me ha permitido contar historias que oscuramente siento el deseo de contar", afirmó. "Yo escribo como si lanzara flechas. Luego las sigo y cuento ese viaje lo mejor que puedo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de junio de 1995