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BIOTECNOLOGÍA

Un paso hacia vacunas que se coman en fruta o en verdura

Los científicos han dado un paso hacia el desarrollo de plantas modificadas genéticamente que puedan utilizarse para suministrar vacunas al comerlas. La idea es llegar a sustituir las agujas por frutas y verduras para inmunizar contra enfermedades como la hepatitis, el cólera o las diarreas.Unos ratones alimentados con patatas modificadas genéticamente, han producido anticuerpos contra una bactería responsable de la diarrea. Es la primera vez que se logra que animales experimentales alimentados con una vacuna de este tipo reaccionen así contra organismos infecciosos. Los investigadores, mediante técnicas de ingeniería genética, han hecho unas patatas que tienen unas proteínas de un orgánismo, infeccioso que estimulan el sistema inmunológico del ratón, ha explicado Charles J. Arritzen, líder del grupo de la Universidad A&M de Tejas (EE UU) que ha presentado esta investigación en la revista Scienc (5 de mayo de 1995).

"Un sistema para hace algo que te puedas comer que te inmunice contra enfermedades, sería un avance que cambiaría toda nuestra perspectiva de la vacunación", dice Anitzen. Si se demuestra que este enfoque funciona, se podrían colocar genes de numerosos organismos patógenos en plantas comestibles como patatas o plátanos, quse cultivarían localmente y serían administradas a la población bajo control de trabajadores sanitarios, como otra hierbas y productos medicinales.

En sangre y en mucosas

El grupo de la Universidad A&M colocó genes de la bacteria Escherichia coli en plantas de tabaco y en patatas lograron que se produjeran en los vegetales proteínas bacterianas, que estimulan el sistema inmunológico de los animales que las comen. Cuand han colocado directamente extractos del tabaco en el estómago de los ratones, éstos han producido anticuerpos en la sangre y en mucosas. Lo científicos creen que es posible elevar la respuesta del sistema inmune aumentando la concentración de la proteína bacteriana en en tejido de la planta, o permitiendo que el animal coma más de ella.

Un problema de las vacunas orales es que las proteína relevantes deben sobrevivir en el sistema digestivo, con sus potentes ácidos y enzima antes de llegar a los intestino donde pueden ser asumida por la sangre. Las plantas que son difíciles de digerir ayudarían a proteger las proteína de inmunización en su viaje por el sistema digestivo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de mayo de 1995