Gravedad artificial para enfermos encamados

La medicina espacial aporta múltiples soluciones a los pacientes en tierra

Que "la cama come mucho" no es una expresión gratuita que alguien inventó para evitar que la gente zanganee en el lecho. Es una frase con mucho fundamentó , ya que la adaptación a la gravedad terrestre determina importantes características fisiológicas y morfológicas en el hombre. Un ejemplo "es el descondicionamiento físico que provoca permanecer varios días en cama", explica el cardiólogo español David Cardús, profesor del Baylor College of Medicine, en Houston (Tejas). "El hecho de que la fuerza gravitatoria actúe sobre el eje cabeza-pies con un ángulo de 90 grados de manera permanente tiene efectos profundos en el cuerpo humano, aunque hasta hace poco pensáramos que no pasaba nada".La medicina espacial ha hecho que datos como éste se valoren en su justo punto y se empiecen a tener en cuenta a la hora de tratar ciertas patologías en tierra. La redistribución anómala de los fluidos del cuerpo y la flojera muscular que comporta el exceso de cama se dan, corregidos y aumentados, en el espacio. La redistribución de fluidos que se da en condiciones de ingravidez -debida a que la gravedad no tira hacia abajo- acarrea una pérdida de líquidos, trastornos cardiovasculares y problemas en otros sistemas. Al mismo tiempo, la no utilización de los músculos antigravitatorios tiene como consecuencia la atrofia muscular de las piernas, a la vez que los huesos que sostienen el peso corporal pierden calcio al no tener nada que sostener.

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Cardús, que ha dedicado gran parte de su vida profesional al estudio de los efectos de la microgravedad en el cuerpo humano, ha diseñado una máquina para crear gravedad artificial que compense los desajustes fisiológicos que el astronauta sufre en el espacio y que les permita hacer vuelos espaciales prolongados y crear colonias espaciales. Pero también ve, dice convencido, "aplicaciones médicas importantes. Por ejemplo, en estudios de la osteoporosis o en el tratamiento de fracturas óseas, que, al requerir inmovilidad para que se suelde el hueso, producen una enorme atrofia muscular".

"Si usted pone a una persona en cama una semana verá que aparecen efectos cardiovasculares", continúa Cardús. "Por eso estamos diciendo al público lo importante que es el ejercicio y el cambiar de postura". Según este experto, de 72 años (30 en la NASA), antes s ' e operaba a una persona y se la tenía un mes o más en la cama, pero empíricam mente se vio que no era bueno y que el problema no estaba en la operación, sino en el reposo en cama prolongado.

La gravedad artificial permitiría que esta persona en posición horizontal esté sometida a aceleraciones parecidas a las que sufre en posición vertical, y mantener las estructuras óseas y el sistema cardiovascular. "El funcionamiento dééste", dice Cardús, "se debe a la alternancia de la postura del hombre que se pasa un tercio del día acostado y dos tercios levantado, Esto constituye la gimnasia del sistema cardiovascular". El aparato que ha diseñado se asemeja a un gran tocadiscos de dos metros de radio y permite simular la gravedad terrestre en posición horizontal y crear una fuerza de aceleración que va de la cabeza a los pies.

"El corazón está acostumbrado a un bombeo en sentido longitudinal, pero en situación horizontal el corazón bombea en contra de una fuerza menor y la presión hidrostática a la que se ve sometido es más reducida", explica Francisco Ríos Tejada, del Centro de Instrucción de Medicina Espacial (CIMA), en Madrid. "Si el encamamiento es prolongado, se produce en cierta medida un ajuste a esa nueva situación y eso, en parte, es lo que ocurre en situación de microgravidez. De ahí que algunos estudios hechos en tierra para simular la falta de gravedad se hayan realizado con voluntarios encamados durante 15 o 20 días".

Información a distancia

Segúni Cardús, la gravedad artificial tendrá también aplicaciones en ciertos casos de edema pulmonar y en circunstancias en las que hay inmovilidad debida a una enfermedad o al propio envejecimiento. "Cuando se envejece hay una tendencia a la inmovilidad, a veces porque la persona tiene otros problemas médicos o por trastornos del equilibrio; la persona se pone en pie y se marea, y si se marea, se acuesta. Es un círculo que termina interrumpiendo las formas naturales que tiene el organismo para mantenerse en forma".

Bite posible uso de la gravedad artificial en algunos pacientes es sólo un ejemplo de la rica, pero desconocida, contribución espacial a la medicina en tierra. "Hay múltiples muestras de transferencia tecnológica de. la exploración espacial, aunque el público no se haya enterado", señala Cardús. "El hombre", continúa, "cuando está en microgravedad, sufre trastornos fisiológicos y anatómicos preocupantes, que han dado lugar al desarrollo de métodos de estudio y de tecnologías que antes no existían".

Los sistemas de telemetría o de envío de información a distancia son un ejemplo. "Esta tecnología se hizo necesaria porque no. había ninguna forma de establecer contacto con los astronautas para hacer registros electrocardiográficos o ver su respiración", indica Ríos. Hoy se usan en personas susceptibles de sufrir infartos al permitirlas estar conectadas desde su casa con el hospital. Y esta misma tecnología es la que hace. posible que una serie de aparatos registren fuera de una sala de cuidados intensivos la frecuencia cardiaca o la oxigenación de un enfermo.

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