A la carta
En un principio, el espectáculo[Imprebis, teatro Reina Victoria, de Madrid] se produce así: el público deposita en una urna una papeleta con su deseo de lo que se: debe interpretar, y los actores sacan cada papeleta y, sobre ella, improvisa, después de una brevísima negociación con el director, y con el añadido de un guitarrista. cómico que también improvisa una canción, alusiva al tema del instante dramático. No creo que nada de esto suceda así realmente: se ve que cada escena está bien ensayada, aunque a veces se introduzca en ella el vocablo-clave de la papeleta, o se aluda a la situación. Puede añadir un imaginario azar el estilo -Beckett, Tennessee Williams, ópera- a lo que se representa. Aparte de esta ficción, los dos buenos actores tienen una excelente preparación profesional física y de voz, interpretan con gracia; y también el guitarrista es divertido, y supongo que el director-autor lo es de los textos supuestamente improvisados. Es un espectáculo corto, de hora y cuarto, que se ve con agrado y que se ríe y aplaude muy a gusto. Ya es bastante.


























































