MÉXICO

Tres faenas de escándalo

Con tres faenas de escándalo culminó brillantemente la temporada de la Monumental México. El virtuosismo en la precisión de su oficio le valió a Armillita recibir el rabo número 106 de esta plaza, Pizarro se llevó el 107 por la prodigiosa naturalidad en su toreo y Mejía cortó dos apéndices al toro de regalo por su entrega.Al tardo gazapón que abrió plaza, Armillita le dominó, la fiereza por el derecho pero no por el izquierdo. Al bravo quinto lo lanceó con verónicas de ensueño.Inició el trasteo caminándole con decisión. La musicalidad con que interpretó su faena fue tal que toreó, literalmente, por nota, con señorío y cadencia, y compuso una sinfonía del toreo de verdad.

Al agresivo segundo, Manolo Mejía le instrumentó limpio quite por chicuelinas y se adomó con los palitroques. En su labor con la flámula derrochó aguante. El diestro de Tacuba puso empeño con el trotón y topón sexto e hizo su tarea exponiendo mucho.

Xajay / Cuatro matadores

Cinco toros de Xajay (uno de regalo),presentables y difíciles, excepto 8% 2% 4o, 5- y 7- de De Santiago, débiles ydescompuestos excepto 5o. Armillita: palmas; dos orejas y rabo, y vuelta- con el ganadero. Manolo Mejía: palmas; aviso y división; dos orejas. Arturo Gilio: abucheos; palmas. Federico Pizarro: silencio; dos orejas y rabo, y vuelta con el ganadero. Monumental Plaza México, 26 de marzo. Casi lleno.

Regaló el bronco sobrero, y lo capoteó valerosamente. Tras lucirse nuevamente en banderillas inició su dramática faena en la boca de riego con un espectacular péndulo. Con mucha quietud bajó las manos y obligó a humillar, al morlaco, que traía la cabeza alta y punteaba. Al citar un natural, el aire lo descubrió y lo arrolló, encunándole.

A Gilio le tocó el peor lote. En el tercero invitó a banderillear a Mejía y ambos destacaron. Con la muleta estuvo empeñoso. Con el séptimo brilló otra vez en el segundo tercio. Luego nada pudo hacer, por el viento y la mansedumbre del toro.

Pizarro hizo su trasteo al cuarto con conocimientos. Pero lo bueno vendría con el octavo, de son extraordinario. Y aprovechando el buen tranco del toro, bordó el toreo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 27 de marzo de 1995.

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