Crítica:POP
Crítica
Género de opinión que describe, elogia o censura, en todo o en parte, una obra cultural o de entretenimiento. Siempre debe escribirla un experto en la materia

Rosa inmutable

Lejos de bodas, un trocito de Sevilla reinó durant1 una hora larga en el mismo centro de la capital. Martirio volvió a encantar a profanos y fanes -como ella les llama- en un magistral concierto que la devuelve a la primera línea del pop español. El sitio en el que, por mérito propio, merece estar. Arropada por una estupenda banda en la que destacaba un batería con ocho brazos y la guitarra de Raúl, el heredero, Martirio puso en pie las sólidas vigas de su último trabajo, un compendio de sevillanas contemporáneas llamado He visto color, y lo adornó con las joyas de su bagaje particular, ampliamente conocido por el público. Estuvo espléndida de voz, radiante en actitud y, una vez más, demostró que su arte es una hoguera que se le enciende dentro y la transfigura en rosa de belleza perenne. No mutábile. Su ironía flotó en el ambiente, con esas punzadas que dan Separada y sin paga, Look at these boys y El productor.Fundió en una sola cosa erotismo y gastronomía en El huevo con papas, y se rió con ternura de la paranoia de las gorduras en 1.000 calorías. Pero, sobre todo, emocionó con sus tremendas recreaciones del Te echo de menos, De Kiko y la impresionante Torre de arena, que habría firmado la mismísima Marifé de Triana. Con peineta o sin ella, Martirio sigue siendo -por muchos años- uno de los mejores filtros para entender a la mujer española de la, calle, arreglá pero informal, y rebajar tanta dureza con una rosa que siempre es bella y nunca se marchita.

Martirio

Martirio (voz), Anahi Grecco (bajo), Josep Salvador (guitarra eléctrica), Pablo Sierra (guitarra española), Raúl F. (guitarra española), Michael Philip (teclados) y Valentín Iturat (batería), Discoteca Xenon. 1.500 pesetas. Viernes 17 de marzo.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS