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Reportaje:

La 'alergia' al semen causa un 5% de la esterilidad femenina

La alergia a los espermatozoides que experimentan algunas mujeres en el cuello de su matriz es una causa de esterilidad femenina, que puede representar el 5% de los casos totales de esterilidad en mujeres.Aunque este mecanismo de rechazó no consiste exactamente en una reacción alérgica típica, tiene mucho en común con ésta por cuanto lo que inhibe el poder fecundador de las células reproductoras masculinas es una incompatibilidad inmunológica, es decir, el mismo mecanismo que produce la alergia.

A diferencia de los síntomas alérgicos comunes, la mujer no percibe indicios del rechazo que experimenta su organismo. El fenómeno es interno y silencioso y se manifiesta en la formación de anticuerpos en el cuello de la matriz, que actúan sobre los espermatozoides que ascienden por el mismo, inmovilizándolos de manera que se tomen incapaces de llegar a su meta, el útero.

Algunos anticuerpos estimulan a los macrófagos, células defensivas del organismo, para que devoren a los espermatozoides. Otros atacan únicamente la cola del espermatozoo, su. parte motriz. Y hay otros, en cambio, que anulan la actividad enzimática de la cabeza, que es la que le permite penetrar en el óvulo.

En los últimos dos casos la actividad de los anticuerpos desencadena reacciones tóxicas cuyo resultado es el de disminuir, la capacidad de fecundar de los espermatozoos. Por esta razón, un indicador que alerta a los ginecólogos de que existe rechazo inmunológico lo da observar que los espermatocitos se mueven, pero no avanzan, aglutinándose o pegándose unos con otros.

Si bien no todas las mujeres generan esta clase de anticuerpos, a menudo se encuentran mujeres que los producen sin que ello les apareje ningún problema de esterilidad. Sucede que la presencia de tales anticuerpos no tiene por qué ser dañina, siempre que su producción no sea excesiva. De mantenerse en niveles adecuados, los anticuerpos hacen las veces de filtro, eliminando a los espermatozoos viejos, infértiles o anormales.

Un método para identificar la causa inmunológica de la esterilidad lo proporciona el test poscoital, que se le practica a la mujer seis horas después del último coito. El procedimiento se basa en la extracción de una muestra de mucosidad del cuello del útero para ver si los espermatozoides se hallan inmóviles o muertos, clara señal de, reacción inmunológica.

"Un tratamiento que se ha dado a este problema ha sido recomendar al varón que use preservativos durante unos meses", explica José Bajo Arenas, jefe del servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Universitario de Getafe, Madrid. "El objetivo es conseguir que el organismo de la mujer se olvide por un tiempo de la reacción inmunológica, e intentar entonces él embarazo. Este sistema no ha dado buenos resultados", añade.

Fecundación, "in vitro"

Como alternativa se han diseñado terapias con fármacos inmunosupresores, que disminuyen las defensas y, por consiguiente, la producción de anticuerpos. La desventaja que presenta, este tratamiento viene dada, por las altas dosis que hay que emplear_y el consiguiente peligro para la salud de la mujer, cuyo organismo queda debilitado y más expuesto a enfermedades.

"El mejor tratamiento posible es la fecundación in vitro", asegura Federico Galera, jefe de la Unidad de Reproducción de la clínica Belén, de Madrid. `Tara ello se pincha el ovario y se separa el óvulo del líquido folicular, aislándolo así de todos, los anticuerpos que pueden actuar contra los espermatozoos. Luego fecundas al óvulo con los espermatozoos, que se transforman en un embrión que implantas en la mujer. Como. el embrión es una entidad totalmente distinta al espermatozoo, dotado de un sistema inmunológico que lo defiende muy bien, no hay riesgos de que sufra los ataques de los anticuerpos", explica Galerna.

El especialista concluye: "Gracias a este recurso es posible solucionar el 70% de los casos de esterilidad por rechazo inmunológico".

Rechazo a su propio esperma

Así como hay mujeres alérgicas al semen, también se da el curioso caso de los hombres que generan anticuerpos contra su propio esperma. Se trata de situaciones poco frecuentes de enfermedad autoinmune en las que los anticuerpos presentes en el líquido seminal, uno de los dos componentes del semen, inmovilizan al otro componente, los espermatozoos. Como la mayoría de los espermatozoos no entran en contacto con ese líquido (y los anticuerpos) hasta el momento de la eyaculación, una solución reside en que el hombre afectado eyacule en un tubo de ensayo que contiene un medio de cultivo que bloquea a los anticuerpos. Después de este lavado de los espermatozoides, se los insemina directamente en el útero de su mujer, teniendo lugar la fecundación sin dificultades.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 20 de febrero de 1995

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