Major obtiene un respaldo mínimo para el acuerdo de pesca de Bruselas
El Gobierno conservador británico consiguió anoche salvar por "los pelos" su orgullo negociador al obtener el apoyo de 310 diputados -301 votaron en contra- en la Cámara de los Comunes al polémico acuerdo de pesca firmado por el Reino Unido y sus restantes socios comunitarios en diciembre pasado. El trato, que ha encontrado una violenta-oposición en sectores pesqueros del suroeste británico, autoriza a los arrastreros españoles -40 en total- a faenar, a partir de 1996, en aguas de la denominada Irish Box, una amplia franja costera situada entre las islas de Irlanda y Gran Bretaña, y considerada por los británicos como sus aguas tradicionales. Lo cierto es que la votación en sí carecía de capacidad decisoria sobre una legislación acordada en Bruselas que poco pueden hacer por modificar los parlamentarios de Westminster. Aún así, la votación -precedida por una moción crítica al mismo presentada por la oposición laborista y ganada también por los "tories" por 18 votos- entrañaba notable importancia política.


























































