Notarios y corredores se enfrentan por la especialización en asuntos mercantiles

La unificación de la fe pública extrajudicial que intenta abordar la Administración para agilizar los contratos y abaratar costes sigue levantando ampollas. Notarios y corredores de comercio dejaron ayer claras sus diferencias sobre el proyecto de integración y sobre la necesidad de distinguir una especialización para cada colectivo una vez fusionados.En un encuentro en el Club Siglo XXI, Antonio Pérez Sanz, presidente del Consejo General del Notariado, defendió una vez más que para que sea posible la fusión, los corredores deben tener una formación jurídica adecuada -"son licenciados de múltiples carreras que, en muchos casos, desconocen el derecho privado"- y estar presentes en la firma de los documentos. Pero por encima de todo, Pérez Sanz descartó la posibilidad de que la unificación de la fe pública permita distinguir una especialización en asuntos mercantiles, que recaería en los corredores, y otra en asuntos civiles, que dependería de los notarios. "Somos conscientes de la necesidad de adaptar nuestra función", reconoció Pérez Sanz (los 650, corredores españoles intervienen casi 3 millones de contratos frente a los 2,2 millones que intervienen los 2.200 notarios), pero reivindicó para el notariado "plena competencia en el tráfico mercantil".
Los corredores reivindican que se respete su especialización en asuntos mercantiles. "El tráfico en masa y el sistema financiero exigen una rapidez, una agilidad y unos menores costes que otros sectores de la actividad económica y jurídica" dijo Adolfo Príes Picardo, presidente del Consejo General de Corredores.


























































