El museo de la cueva de Altamira no estará Iisto antes del año 2000

, El Plan Integral de Altamira, que abarcará la cueva original, su réplica, un museo de sitio con 3.500 metros cuadrados de superficie, salas de exposiciones temporales y permanentes, de actos y proyecciones, entre otras instalaciones, no estará listo antes del año 2000, según se pudo colegir ayer al término de la reunión del patronato de las cuevas. Para entonces, el recinto tendrá 16,3 hectáreas de superficie, diez más que ahora. La copia de las pinturas podrá ser cómodamente contemplada por unas 70 personas al tiempo en turnos de unos diez minutos.El Patronato de Altamira, reunido ayer, dio su aprobación al estudio redactado por el arquitecto cántabro Juan Navarro Baldeweg. En el primer semestre de 1995 quedará ultimado el proyecto básico y antes de finalizar el año de ejecución, calculándose que las obras no se emprenderán antes de 18 o 24 meses. "En un orden de tiempos internacionales", según el arquitecto de la Subdirección General de Museos Estatales, Carlos Baztán, la construcción de todo el "complejo altamirense" exigirá trabajos que se prolongarán entre cinco y siete años.

Respecto del presupuesto global de las actuaciones previstas, los miembros del patronato consideraron prematuro pronunciarse. Baste saber que el Ministerio de Cultura ha adquirido el compromiso de incluir en su s presupuestos una serie de partidas que al cabo de 1998 habrán supuesto una aportación de 530 millones de pesetas. La correspondiente a este año asciende sólo a 30 millones.

Prestigiosas fundaciones españolas, según precisó Jesús Viñuales, director general de Bellas Artes, han ofrecido su cooperación económica al proyecto, y la Diputación regional ha comprometido, sin cuantificarla todavía, su colaboración, aunque exigirá a cambio una participación en la gestión tanto de la cueva original como de las instalaciones proyectadas, que ahora corresponde exclusivamente al Estado.

Espacio teatral

La réplica de la sala de las pinturas, idéntica a la original, con una superficie de 620 metros cuadrados, se sitúa en el edificio que acogerá al museo de sitio de nueva planta con una superficie de 3.500 metros cuadrados. Actualmente, la lista de espera para acceder a la cueva original está fijada en 13 meses. La copia de los bisontes podrá ser contemplada cómodamente "en una especie de escenario de un espacio teatral", según los arquitectos.

La ejecución de la Altamira artificial no será una actuación problemática teniendo en cuenta las tecnologías en uso. Se busca en ella una especie de restauración ideal del yacimiento en su situación original.

"El reto mayor del proyecto encargado por el Ministerio de Cultura", dijo ayer Navarro Baldeweg, "es hacer compatible el plan integral con el máximo respeto para una naturaleza tan bella como frágil".

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