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El primer filme francés en color 'Jour de fête', de Jacques Tati

Se estrena en París la copia realizada por el cineasta en 1947

Hizo falta un cúmulo de casualidades y el trabajo obsesivo de dos personas durante cinco años para llegar al instante del prodigio: en la toma 70/3ª el gorro del cartero era rojo, la barra del bar era azul y las guirnaldas eran lilas. Por tanto, la leyenda era cierta: Jacques Tati había hecho en 1947 dos copias de su celebérrima película Jour de fête (Dia de fiesta), una en blanco y negro y la otra en color. El sistema de coloración, completamente experimental, falló y no pudo revelarse. Se comercializaron los rollos en blanco y negro y los otros quedaron en un sótano durante décadas, hasta su descubrimiento en 1987. Ayer se estrenó en París la nueva Jour de fête, una de las películas más felices de la historia del cine, bañada en un insólito, y dulcísimo color acuoso.La historia comenzó en 1947 en Sainte-Sévère, el pueblecito en el que Jaeques Tati situó las andanzas de un cartero rural y un puñado de franceses de posguerra. Tati quería color, algo comparable al Technicolor que utilizaban los cinestas americanos y al Agfacolor de los alemanes. Y la industria francesa le propuso el Thomsoncolor, un sistema completamente experimental. Por si acaso, Tati filmó con dos cámaras, la una con película tradicional y la otra con el nuevo invento. Hizo bien, porque no hubo manera de revelar el Thomsoncolor. La primera película francesa en color murió en el laboratorio y Tati arrastró para siempre la frustración de un fracaso. El cineasta murió en 1982, y su hija Sophie Tatischeff tardó cinco años en descubrir, en el sótano de la casa familiar, una caja que ella misma había rescatado de la basura en 1971. La caja contenía varios rollos que, examinados en un laboratorio, resultaron ser la mítica versión en color de Jour de fête. Subsistía, sin embargo, el mismo problema que 40 años atrás: ¿cómo revelar el endemoniado Thomsoncolor?. La hija contactó con un operador, François Ede, quien a su vez inicio una paciente búsqueda de supervivientes del rodaje en Sainte-Sévère. Poco a poco, Tatischeff y Ede obtuvieron una definición técnica del sistema, y se dedicaron a probar emulsiones, filtros y todos los artilugios de los modernos laboratorios. Hasta que en enero de 1988 una mezcla determinada, sobre la toma 70/3ª, obró el milagro: la feliz jornada de Sainte-Sévère renació en su color original. Ocho años después del descubrimiento, las bobinas se han reconstruido y montado según los planes originales de Tati, y Jour de fête aparece tan joven como el primer día.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 12 de enero de 1995