Una rebelión "generosa y fuerte"
"De todo el país surge en esta hora un vivo y saludable sentimiento de verdadera indignación. Se multiplican las señales de una revuelta moral generosa y fuerte, contra lo que todos los italianos sienten como un abuso y una evidente injusticia contra la libre voluntad expresada por los electores del 27 de marzo", dijo ayer Silvio Berlusconi.Si se consumara la traición a las elecciones del 27 de marzo, esta fuerza moral desfilará en silencio, durante horas y horas, manifestando en Milán, Roma y en las demás ciudades italianas el rechazo de la prevaricación, de la intolerancia y del engaño antidemocrático", dijo luego.
"Nosotros respetamos el Parlamento y las instituciones democráticas. Y, precisamente en defensa de la legitimidad de las cámaras elegidas el 27 de marzo, pedimos que la palabra vuelva a la gente, a los que en un país democrático deben decidir quién gobierna y quién está en la oposición, según el dictado imperativo de nuestra ley fundamental".


























































