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Jesse Helms acusa a Clinton de no estar a la altura del cargo de comandante en jefe

En la más dura descalificación del presidente hecha hasta ahora por la nueva mayoría republicana, Jesse Helms, el próximo presidente del comité de Relaciones Exteriores del Senado, dijo ayer que Bill Clinton no está a la altura de su función de comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, y añadió que esa es también la opinión de la mayoría de los jefes militares.En una entrevista concedida a la cadena CNN, la primera desde la victoria republicana en las elecciones del día 8, le preguntaron a Jesse Helms si creía que Clinton estaba a la altura de su puesto de comandante en jefe. Y Helms respondió: "No, lo creo. Ni lo cree nadie dentro de las Fuerzas Armadas".

Cuando le pidieron precisar a quienes se refería, Helms dijo que, desde que Clinton fue elegido presidente, él había recibido cartas de jefes militares que se expresaban en ese sentido. No quiso precisar si entre esos jefes militares se encuentran miembros del Estado Mayor.

El próximo presidente del comité de Relaciones Exteriores del Senado descalificó todas las operaciones de política exterior. en las que el presidente Clinton había hecho uso de fuerzas militares, especialmente Haití. "Es un desgracia ver a soldados de Estados Unidos recogiendo basura en Haití. Nunca deberían de haber sido enviados y, en todo caso, deberían haber regresado ya a casa", declaró.

Relaciones delicadas

Las relaciones entre Bill Clinton y el Ejército han sido, desde su elección, uno de los aspectos más controvertidos de su. gestión. Su negativa a participar en la guerra de Vietnam, unido al hecho de que sea el primer presidente desde la II Guerra Mundial que nunca ha vestido uniforme, provocaron desconfianza y rechazo en el Ejército. En la primera visita de Clinton a. un buque de la Armada, a los pocos días de su toma de posesión, los periodistas fueron testigos de los chistes que se contaban en esa unidad sobre la supuesta cobardía y dudoso patriotismo del presidente.La situación fue mejorando en los meses siguientes, en parte porque Clinton hizo un esfuerzo de reconciliación con el Ejército en visitas a las tropas destacadas en Corea del Sur y Kuwait. Pero la oposición republicana siguió utilizando ese asunto como un punto débil del presidente.

La alusión hecha ayer por Helms supera, no obstante, los límites de lo que es acostumbrado en este país, que siempre procura dar una imagen de cohesión en lo que se refiere al mando militar. Durante la campaña electoral, la labor de Clinton como comandante en jefe fue puesta también en entredicho por un candidato republicano, Oliver North, quien dijo que, por culpa del recorte en los gastos militares, EE UU no tenía hoy capacidad de hacer frente a dos crisis al mismo tiempo. En esa oportunidad, North fue acusado de amenazar la seguridad nacional y no encontró respaldo en su partido.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 19 de noviembre de 1994