Yeltsin asciende ultraliberal 'numero dos' del Gobierno ruso

Anatoli Chubáis, un destacado reformista que ha dirigido el Comité Estatal de Privatización de Rusia, fue ascendido ayer a primer vicejefe del Gobierno por un decreto del presidente Borís Yeltsin que era interpretado anoche como un paso para fortalecer la linea de reformas del Gabinete de Víctor Chenomirdin.Chubáis, de 39 años, ocupaba el cargo de vicejefe del Gobierno, y ha sido el principal artífice del programa de privatización a base de cheques, una gigantesca campana que ha convertido a millones de rusos en accionistas de las antiguas empresas estatales, transformadas en sociedades anónimas.

Chubáis queda ahora equiparado a Oleg Soskovets, el otro primer vicejefe del Gobierno, y sus competencias serán los problemas económicos en su conjunto, incluida la supervisión del Comité Estatal de Pivatización, que en julio inició una segunda. fase, a base de dinero.

Los últimos cambios en el Gobierno no supone una desviación del rumbo de la reforma, manifestó ayer Chubáis. Su principal objetivo, dijo, es conseguir que se apruebe el presupuesto de 1995, que pretende una severa política de estabilización financiera. No reveló quién ocupará los puestos ahora vacantes en el Gobierno, el de presidente de], Comité de Privatización y el de ministro de Economía. Este último quedó vacante el viernes, cuando Alexándr Shojin, el titular y también vicejefe del Gobierno, dimitió para expresar su disconformidad por no haber sido consultado en el nombramiento del nuevo ministro de Finanzas, Vladímir Panskov. Pese a no gozar de las simpatías de Shomin, Panskov ha sido acogido favorablemente por varios reformistas prestigiosos.

Consultas de Yeltsin

Al parecer, Yeltsin consultó los nuevos nombramientos con Yegor Gaidar, el economista que capitanó la reforma y la liberalización de precios a principios de 1992, cuando Rusia daba sus primeros pasos tras la desintegración de la URSS. Gaidar sigue influyendo en Yeltsin, quien parece haber renovado su compromiso con la reforma radical, a pesar de los elementos confusos de su política de nombramientos y las concesiones a la oposición parlamentaria que sometió al Gobierno a un voto de censura.

Gaidar, que preside la fracción Rusia Democrática de la Duma Estatal (la Cámara baja del Parlamento), dijo ayer que su objetivo máximo es el "mantenimiento de la reforma", y su objetivo mínimo "el mantenimiento de la estabilidad en el país". "Para mí la tarea importante es la mínima", afirmó Gaidar, que confía en la capacidad de Yeltsin para recuperar su energía reformista y superar el cliché de Zar de los boyardos. Yeltsin no se va a apartar del camino sobre el cual fue elegido presidente, mánifestó ayer Víctor Iliushin, el primer ayudante presidencial, quien aseguró que sólo Yeltsin sabe qué hará 19%, fecha de las elecciones presidenciales.

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Sobre la firma

Pilar Bonet

Es periodista y analista. Durante 34 años fue corresponsal de EL PAÍS en la URSS, Rusia y espacio postsoviético.

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