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Una antología de cartas a Honecker prueba que la RDA dio ayudas al PCE

El Partido Comunista de España (PCE) recibió ayuda extraordinaria de la desaparecida República Democrática Alemana (RDA) en 1975, que el entonces secretario general, Santiago Carrillo, lamentaba "no poder hacerla pública para que todo nuestro partido y nuestro pueblo conozcan esa solidaridad". Así lo manifestaba Carrillo en una carta al fallecido dictador de la RDA, Erich Honecker, que ha sido facilitada a EL PAÍS por el Instituto de Investigación del Estado del SED (Partido Socialista Unificado, comunista) de la Universidad Libre de Berlín.

La ayuda recibida por el PCE procedente de los países del Este siempre fue un secreto a voces, aunque los dirigentes comunistas españoles lo han negado en todo momento. La carta de Carrillo, hallada en los archivos de Honecker, demuestra de forma palpable su existencia.La funesta manía alemana de dejar constancia pedante de todo ha servido en bandeja a historiadores e investigadores sociales una fuente inagotable de conocimientos sobre las dictaduras padecidas en Alemania en este siglo. Los archivos nazis son un pozo sin fondo. Los de los estalinistas de la ex RDA no se quedan atrás. Honecker tuvo la buena costumbre de conservar toda! las cartas que recibía, desde las de camaradas que denunciaban a las esposas de otros por haber robado mercancías en unos almacenes de Berlín Oeste a las de jefes, de Estado, del Papa o del presidente de Gobierno español, Felipe González.

Para analizar todo este material, la Universidad Libre de Berlín ha creado un centro especial de investigación dedicado al Estado del SED. Dos investigadores, Monika Deutz-Schroeder y Jochen Staadt, acaban de editar una antología de cartas a Honecker bajo el título Teurer Genosse! ("Querido camarada"). Entre las cartas seleccionadas aparecen dos enviadas por dirigentes del PCE en distintos momentos, una del secretario general, Santiago Carrillo, del 12 de marzo de 1975 y otra anterior de Manuel Azcárate en nombre del Comité Ejecutivo del PCE con fecha del 1 de febrero de 1973.

Las cartas corresponden, por sus contenidos, a dos momentos distintos de las relaciones del PCE. EL PAÍS ha recibido las copias en español de la carta de Carrillo y de otra también suya del 10 de noviembre de 1973. De la carta de Azcárate sólo se dispone de la versión alemana que recibió Honecker.

Los diferentes momentos delas relaciones quedan de manifiesto en el encabezamiento. La del 10 de noviembre de 1973 la inicia Carrillo con un frío "Estimado camarada Honecker", y se trata de una. respuesta "a su atenta carta fechada el, pasado mes de octubre". Carrillo expresa la satisfacción por que el SED "considere y esté de acuerdo con la celebración de una reunión bilateral entre nuestros dos partidos". El secretario general del PCE concluye con la propuesta de que el SED fije la fecha y lugar de la reunión.

La segunda carta de Carrillo, del 12 de marzo de 1975, lleva, asimismo, el membrete "Partido Comunista de España. Comité Central". Carrillo empieza con la fórmula más afectuosa de "Querido amigo y camarada". Tenía motivos para ello: "Quiero manifestarte el agradecimiento profundo del Comité Central de nuestro partido por la ayuda extraordinaria que acabamos de recibir de vuestra parte. Lo único que sentimos es no poder hacela pública para que todo nuestro partido y nuestro pueblo conozcan esa solidaridad".

A, continuación Carrillo comunica a Honecker: "Nos esforzamos por cumplir los acuerdos concretos tomados en nuestra reunión bilateral. Una de las primeras cosas. que nos proponemos es editar el libro previsto sobre la RDA. De él [así en el original] hemos encargado a Ramón Mendezona, miembro del comité ejecutivo y uno de nuestros mejores periodistas". "Es evidente que este libro será una presentación al público español de los éxitos logrados en la construcción del socialismo en la RDA".

Carrillo añade que van a tratar de editar el libro en Madrid [todavia vivía el dictador Francisco Franco], "pero si esto no fuera posible lo haremos en París, y aseguraremos una amplia difusión no sólo entre la emigración en Europa, sino también en el interior de España".

Escribe Carrillo que "las cosas en nuestro país se desarrollan cada vez más favorablemente, aunque a través de una lucha muy ardua y compleja", y concluye: "Estamos cada vez más esperanzados en que con vuestra solidaridad y la de todo el movimiento obrero y comunista internacional, así como de las fuerzas democráticas y de liberación, lograremos que nuestro pueblo dé una contribución capital a la lucha por la paz, la democracia y el socialismo, liberándose en breve plazo de la dictadura fascista".

Carrillo se despide: "Con mis calurosos saludos comunistas, un fuerte abrazo".

En la carta de Azcárate del año 1973, el mismo que la primera fría misiva de Carrillo, constata la existencia de una crisis en las relaciones entre el PCE y el SED. Azcárate se dirige a los "estimados camaradas", en nombre del Comité Ejecutivo del PCE, para expresar la "sorpresa e indignación" por la lectura en la prensa de la noticia del establecimiento de relaciones diplomáticas entre la RDA y el Gobierno de Franco.

Alude Azcárate a un anterior escrito del 25 de. enero, y "por eso resulta innecesario repetir aquí los argumentos, desarrollados en aquella ocasión". Se queja el entonces dirigente comunista de que la RDA haya practicado una política de "hechos consumados" sin haber celebrado una reunión entre los dos partidos para intercambiar puntos de vista. Insiste Azcárate en que el PCE había pedido por carta una reunión para ello, "pero no habéis respondido a nuestra carta".

A estas quejas añade Azcárate la protesta del PCE por las informaciones publicadas en Neues Deutschland, órgano del Comité Central del SED, el 13 de enero de '1973: "Esos textos presentan una total deformación de la historia y la realidad actual de España. Deformación en el sentido de la negación de la lucha de la clase trabajadora y del pueblo y un embellecimiento de la dicta dura fascista de Franco, que -como es de sobra conocido y vosotros. lo habéis expresado en anteriores ocasiones- tomó el poder con la ayuda de los ejércitos de Hitler y Mussolini, lo que costó, la vida a más de un millón de españoles".

"Sanguinario dictador"

Remacha la carta que Neues Deutschland no emplea ni una sola vez el término fascimo en la crónica, y publica una foto del "sanguinario dictador Franco" con un texto casi laudatorio sin referirse a sus relaciones con Hitler ni a su rebelión contra la República. Se lamenta Azcárate de que Neues Deutschland caiga en las mismas "deformaciones que son características de la propaganda franquista", y añade:, "Hasta hoy ningún periódico comunista escribió tales cosas sobre la guerra de España y el régimen franquista".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de noviembre de 1994

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