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EL RIESGO NUCLEAR EN ESPAÑA

La basura radiactiva se acumula sin destinos definitivos

Las centrales nucleares españolas acumularán en los próximos 25 años 5.224 toneladas de residuos de alta radiactividad peligrosos durante miles de años. En 1991 ya se habían almacenado junto a las propias centrales 974 toneladas (y hoy se calcula que hay unas 1.600, que corresponden a 4.670 barras de combustible gastado). El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), ecologistas, empresas eléctricas y ayuntamientos coinciden unánimemente: el problema más grave estriba en el almacenamiento de esos residuos. Sólo falta año y medio para que centrales como la de Trillo (Guadalajara) tengan ya saturada su capacidad de al macenamiento. El CSN se inclina por usar a partir de 1996 nuevos emplazamientos transitorios en las propias centrales, pero los ayuntamientos afectados han vactado no conceder licencias al respecto, actitud que, de mantenerse, supondría paralizar la actividad de las centrales.La solución definitiva no llega rá, como mínimo, hasta el año 2020, fecha en que la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (Enresa) prevé la construcción de un cementerio permanente y definitivo. Entre tanto, cada central va acumulando las barras de combustible ya utilizado en grandes piscinas de agua preparadas al efecto. Pero esta solución temporal está ya tocando a su fin. En 1996 Trillo (Guadalajara) agotará la capacidad de su piscina y en 1998 ocurrirá lo mismo en Zorita (Guadalajara) y Garoña (Burgos).

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Bidones y contenedores

Enresa y Ensa (Equipos Nucleares, SA), en colaboración con empresas estadounidenses, trabajan desde hace meses en el desarrollo y fabricación-de contenedores cilíndricos de acero y plomo para almacenar en seco, y probablemente en superficie, el combustible gastado. Cada cilindro. contendrá 26 barras, por lo que serán necesarios centenares de ellos a un coste unitario de unos 130 millones de pesetas. Esta solución temporal es válida para un periodo de entre 20 y 60 años, según el jefe del proyecto, José Antonio Gago, y después habría que llevarlos al cementerio definitivo.

La Agrupación de Municipios Afectados por Centrales Nucleares. (AMAC) -68 localidades si tuadas en un radio de 10 kilómetros de las centrales- ha acordado no conceder licencias para obras que supongan ampliar la capacidad de almacenar residuos, según el gerente de la asociación, Mariano Vila. En previsión de los elevadísimos costes que supondrá la construcción de un cementerio definitivo, Enresa percibe anual mente unos 22.000 millones de pesetas procedentes del 1,21/o de la facturación eléctrica. Pero las centrales nucleares también almacenan residuos de baja y media actividad. A finales de 1993, sólo se habían traslada do al cementerio de El Cabril destinado a esos productos 7.600 bidones, pero las centrales toda vía tenían en su interior e inmediaciones 52.700.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de octubre de 1994