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Colectivos vecinales y ecologistas copan los reproches contra el nuevo aeropuerto

El plazo para alegar protestas, críticas, sugerencias y alternativas al proyecto de ampliación del aeropuerto de Barajas y su impacto sobre el medio ambiente de la zona cinco municipios y dos distritos de Madrid concluye hoy. Ni la Comunidad ni el Ayuntamiento de Madrid han formulado ninguna enmienda a esta operación, que servirá para que el aeropuerto gane 850 hectáreas y disponga de una nueva pista de 4,4 kilómetros.El desarrollo de Barajas afectará, lógicamente, a su entorno, en el que viven unas 500.000 personas. La incógnita y las dudas consisten ahora en determinar en qué medida afectará la ampliación al vecindario y cómo taponar los previsibles ruidos.

El número de vuelos y viajeros del aeropuerto madrileño se duplicarán en los próximos 16 años, lo que ha provocado ya las quejas de La Federación Regional de Asociaciones de Vecinos (FRAV) y de varias organizaciones ecologistas.

Pese a estar en desacuerdo con el proyecto, la federación de asociaciones vecinales ha aceptado, finalmente, que éste salga adelante, pues entiende que cuenta con el respaldo de las distintas Administraciones públicas. No obstante, ahora va a centrar su lucha en controlar las repercusiones ecológicas de la ampliación. Los vecinos consideran que serán muy perjudiciales.

En un principio, ayer dieron a conocer sus opiniones contrarias al estudio de impacto ambiental que, sobre este proyecto, ha elaborado el organismo público Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA). Los vecinos rechazan la metodología empleada y la falta de medidas correctoras. Los alegantes han registrado ya en la Dirección General de Aviación Civil un documento con numerosas enmiendas, un total de 28. Algo similar harán hoy otros colectivos vecinales de los barrios más próximos al aeropuerto madrileño.

El presidente de la FRAV, Prisciliano Castro, no comprende cómo la misma administración que se hará cargo de la obra (AENA) ha sido también la encargada del informe ambiental. "Eso es ser juez y parte", subraya. Castro acusa al Ayuntamiento especialmente a la concejal de Medio Ambiente, Esperanza Aguirre- y a la Comunidad de Madrid -personalizada en el director de la Agencia de Medio Ambiente, Arturo Gonzalo- de "dejación de funciones".

Los representantes vecinales aseguran que ni el Ayuntamiento ni la Comunidad han reclamado ese estudio ambiental y que, por tanto, ni lo han estudiado ni tienen previsto presentar alegaciones. Castro dice que así se lo ha dicho la propia Esperanza Aguirre, en lo que se refiere al municipio.

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El 2% del presupuesto para ampliar Barajas se destina a reducir ruidos y otros daños ecológicos

VIENE DE LA PÁGINA 1Fuentes del ente público Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea, promotor del proyecto de ampliación de Barajas, que marcará el futuro de la capital, especificaron ayer que las acusaciones formuladas por los colectivos vecinales eran muy generales y tenían poco que ver con la realidad. Pese a los datos facilitados por representantes vecinales y ecologistas, en la sede de la oficina de la calle Zurbano, donde está uno de los registros de AENA, sólo había ayer 17 alegaciones.

Un portavoz de AENA aseguró que tanto el Ayuntamiento de Madrid como los de Alcobendas, Coslada, Paracuellos del Jarama, San Fernando de Henares y San Sebastián de los Reyes habían recibido el estudio ambiental la primera semana del pasado mes de julio, cuando comenzó el plazo de alegaciones que hoy termina.

El director de la Oficina Municipal para la Revisión del Plan General de Madrid, Luis Rodríguez Avial, confirmó ayer que el Ayuntamiento no va a presentar ninguna alegación a este proyecto, informa Lara Otero. "Es lo lógico, dado que venimos manteniendo reuniones con AENA cada 20 días desde hace muchos rneses", explicó. "Sólo hemos tenido que comprobar que los documentos que presentaron en julio se ajustan a lo acordado", añadió. "En cuanto al estudio de impacto ambiental que acompaña al proyecto por exigencia legal, no hemos encontrado ninguna pega; es más, los vecinos de Barajas van a salir beneficiados dada la configuración que va a tener la nueva pista", comentó Rodríguez Avial; "ya que los aviones despegarán en dirección norte y aterrizarán hacia el sur, de modo que no pasarán por el pueblo". Una opinión similar tiene la Comunidad.

En este proyecto de ampliación en 850 hectáreas del aeropuerto -850 veces un campo de fútbol, o siete veces el Retiro-, la parte fundamental es la nueva pista de aterrizaje, cuyas obras podrían iniciarse a mediados de 1995 y estar concluidas en 1997.

El proyecto de ampliación de Barajas ha comenzado ya en su primera fase con la modernización de las actuales instalaciones, proceso que tardará dos anos más en completarse. En ese tiempo comenzará la segunda fase, con la nueva pista, las futuras terminales y el desvío de algunos accesos, como la actual carretera a Paracuellos, que será enterrada para construir la pista. Todas estas obras costarán unos 150.000 millones.

El objetivo es lograr que en el año 2010 el aeropuerto de Barajas llegue a transportar al año 41 millones de viajeros, más del doble de los 18 actuales. Algo similar sucederá con el número de vuelos. La respuesta sobre la incidencia que entonces tendrán los ruidos de los aviones está en el aire.

Vecinos y ecologistas piensan que en el actual estudio de impacto ambiental no se proponen nuevas alternativas, que prácticamente no existen medidas correctoras, que éstas no se evalúan globalmente y que no se analizan los riesgos de accidentes.

Fuentes de AENA, por el contrario, especifican que hay un capítulo del informe dedicado a considerar todo tipo de alternativas; se han presupuestado 3.000 millones para reparar daños ambientales, al margen de que el proyecto se puede enriquecer con las sugerencias que haya, explican.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 22 de septiembre de 1994

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