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Hacienda reclama a Javier de la Rosa una deuda fiscal de 200 millones de pesetas

Hacienda ha reclamado unos 200 millones, de pesetas a Javier de la Rosa por el impago de impuestos. Para evitar el embargo, el financiero ha pedido un aplazamiento ofreciendo títulos de renta fija como garantía, según fuentes conocedoras de la situación. Hacienda tiene un plazo de 15 días para decidir el embargo. Aunque las cantidades pendientes de pago no son muy importantes, en tomo a los 200 millones de pesetas, la acción llevada a cabo por el fisco revela la debilidad del patrimonio en España de Javier de la Rosa. Sin embargo, KIO persigue judicialmente una millonaria cuenta en Suiza que atribuye al financiero. De la Rosa, por el contrario, afirma que el titular es KIO.

Portavoces del financiero reconocieron ayer la existencia de estas reclamaciones fiscales y la petición de aplazamiento de los pagos. El retraso en el pago de los impuestos por Javier de la Rosa, básicamente del impuesto de Patrimonio, se arrastra desde hace bastantes meses, al igual que ha venido ocurriendo con las empresas bajo su control, como Grand, Tibidabo y sus sociedades filiales, según estas fuentes. Si prospera el expediente administrativo puesto en marcha por Hacienda significaría el bloqueo de los bienes que queden afectados, los cuales no podrían ser vendidos para pagar deudas.Actualmente, el patrimonio en España de Javier de la Rosa está agrupado en torno a la Fundación Quail, una sociedad sin ánimo de lucro, cuya autorización para su creación fue concedida por la Generalitat. De esta Fundación dependen sus principales participaciones empresariales: el 26% de Grand Tibidabo y el 8% de la empresa alimentaria Ebro. En cuanto a su patrimonio personal, está constituido, principalmente, por diversas residencias en Cataluña y su yate Blue Legend.

Respecto a Grand Tibidabo, De la Rosa ha alcanzado un acuerdo con el consejo de la sociedad para ceder su participación del 26% por el precio simbólico de una peseta. Como parte de esa operación, Grand Tibidabo añadirá a las pérdidas del ejercicio diversas partidas, por un importe total de 7.704 millones, entre las que se incluyen las deudas del propio De la Rosa. Estas deudas son actualmente de 4.230 millones, cifra de la que se descontarán 1.200 millones una vez se formalice la venta del 50% de la clínica Teknon al grupo norteamericano National Medical Enterprise.

El paquete de acciones cedido por De la Rosa servirá para reducir el capital de Grand Tibidabo y aflorará plusvalías, lo que reducirá sensiblemente el volumen de las pérdidas aparecidas como consecuencia de las mencionadas dotaciones de 7.704 millones.

Grand Tibidabo celebra mañana junta general en un ambiente de gran inquietud entre los pequeños accionistas, que han visto como el valor de su inversión de desmoronaba por la mala situación de la sociedad. De la Rosa no acudirá a la junta, a pesar de la petición de diversos abogados que representan las acciones de los socios minoritarios de la empresa.

De acuerdo con la cotización en bolsa de las acciones de Grand Tibidabo, la sociedad vale ahora 5.500 millones de pesetas, cuando hace tres años momento en el que De la Rosa entró en la sociedad, los recursos propios -capital y reservas- superaban los 30.000 millones de pesetas.

Respecto a sus bienes en el exterior, que algunas fuentes sitúan en 20.000 millones, el grupo KIO atribuye a De la Rosa la titularidad de una cuenta en Suiza que recibió más de 15.000 millones de pesetas procedentes de Torras.

El financiero negó hace unos días ser titular de esta cuenta. "Es una falsedad decir que he tenido una cuenta en Suiza. Era KIO quien tenía cuentas en ese país", dijo.

El dinero ingresado en esa cuenta está incluido en la demanda presentada por KIO en Londres contra De la Rosa y otros 13 ex directivos de Torras. Según la demanda de KIO, la operación más importante es una transferencia hecha en octubre de 1990 por unos 14.000 millones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 29 de junio de 1994

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