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Berlusconi asegura en Alemania que el peligro en Italia no viene del neofascismo, sino de la izquierda

El primer ministro italiano, Silvio Berluscon¡, propuso ayer en Bonn la creación de una fuerza internacional de intervención rápida en favor de la población civil y de los niños en situaciones de conflicto. En suprimera visita al extranjero tras su elección como jefe de Gobierno italiano, Berlusconi permaneció poco menos de cinco horas en Bonn, donde se entrevistó con el canciller federal alemán, el democristiano Helmut Kohl, rechazó que hubiese un peligro neofascista en Italia y aseguró que el verdadero peligro era "el de una izquierda maximalista, que habría conducido a una Italia sin libertad y sin bienestar". Éste, afirmó, quedó conjurado por la aparición de una nueva fuerza política, la suya.

Berlusconi indicó que presentará el proyecto sobre la fuerza internacional de intervención humanitaria a la reunión del G-7 (los siete países más ricos del mundo), que se celebrará en julio en Nápoles, en la que le corresponde el papel de anfitrión. Añadió que Kohl había recibido con interés la propuesta y le había pedido un informe más detallado.Según Berlusconi, el proyecto surge del sentimiento de la gente ante los espectáculos de sufrimiento que presenta la televisión. Se trata de crear una fuerza de voluntarios internacionales para intervenir en situaciones de crisis, cuando ocurra algo triste y doloroso, que tendría la posibilidad de actuar en favor de la población civil y de los niños sin tomar partido. Se crearía dentro de la ONU o de la OTAN, pero con capacidad autónoma para intervenir. "Hoy es muy difícil llegar a un acuerdo para la intervención y, cuando se llega se han producido heridas que han degenerado en cánceres irreparables", dijo.

Berlusconi negó haber planteado a Kohl la inclusión de su partido en el Parlamento Europeo en el Partido Popular Europeo. Indicó que su grupo es muy nuevo y piensa estudiar y examinar las distintas alternativas que se le presentan.

Al resumir su entrevista con Kohl, dijo Berlusconi que se desarrolló "en un clima de total cordialidad y profunda amistad" y que habían tratado de la próxima reunión de la Unión Europea en Corfá (Grecia) y la del G-7 en Nápoles. Coinciden los dos mandatarios, según la versión de Berlusconi, en que se debe conseguir para Europa una política de desarrollo que lleve aparejada la creación de puestos de trabajo, y en que es preciso fomentar la Iniciativa privada. Otros temas tratados fueron la apertura al centro y este de Europa y el papel de Rusia ante la OTAN y el G-7. Explicó Berlusconi a Kohl su política para crear puestos de trabajo y fomentar las empresas para jóvenes, a las que se concede una exención total de impuestos de tres años.

Café con más azúcar

Al hablar de las diferencias entre los dos, Berlusconi dijo en tono de broma que a Kohl le gusta el café con más azúcar que a él. También dijo que Kohl le había propuesto coordinar la política de la UE para lograr una línea común en la presidencia italiana, a finales de 1995. Un acuerdo similar anunció Kohl hace 10 días tras la cumbre hispano-alemana.

Aprovechó Berlusconi la ocasión para negar el carácter neofascista de sus ministros y lamentarse de la tergiversación de sus palabras y de la imagen de su Gobierno y de Italia que presentan con frecuencia los medios de comunicación.

Aseguró el jefe del Gobierno italiano que él es la mejor garantía de que no habrá ninguna desviación hacia el totalitarismo, y desafió a encontrar ideas totalitarias en sus trabajos como editor de libros, periódicos, semanarios o películas.

No faltó la referencia a su condición de zar de los medios de comunicación. Negó haber prometido que vendería sus canales de televisión y dijo que no creía que en la actual situación económica hubiese posibilidad de encontrar una propuesta atractiva para vender.

La visita de Berlusconi a Bonn estuvo precedida de suspicacias, sobre todo de la oposición. Los diputados verdes habían solicitado una sesión de urgencia del Parlamento Federal (Bundestag) para debatir la postura del Gobierno federal ante los neofascistas italianos. El Bundestag negó la posibilidad del debate.

No obstante, los portavoces de Los Verdes se preguntaban, en una declaración difundida ayer, si los democristianos (CDU) se encuentran "con los neofascistas en el mismo bote".

[Por otro lado, tres ediles neofascistas del Ayuntamiento de Roma se negaron ayer a apoyar una moción presentada por su jefe de filas, Gianfranco Fin¡, para que el municipio se persone en el juicio por crímenes de guerra contra el ex oficial alemán de las SS Enrich Priebke, informa Reuter.]

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 17 de junio de 1994

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