Más sobre Cuba
Quisiera responder a una carta de Elena Lledó a esa sección en la que hacía referencia al escrito de Carlos Alberto Montaner del día 29 de marzo llamado Cuba: farsa en abril.
Yo creo que cualquier persona con un mínimo de sensibilidad se indigna cuando oye declaraciones de neonazis que opinan que el tema del holocausto es un "montaje" y que los campos de exterminio nunca existieron. ¿Cómo es posible que alguien diga eso? Esas personas, por desgracia, son fanáticas de una demagogia y en muchos casos tienen el cerebro lavado por otras personas que están llenas de odio. Si alguien ha oído hablar a una de estas personas alguna vez, habrá observado que sus discursos están llenos de cl¡chés y tópicos.
Bien, pues yo creo que lo mismo ocurre con las personas que defienden a Fidel Castro y niegan todo el horror que contamos los cubanos exiliados sobre el régimen, es decir, en el sentido de que muchos son fanáticos de una ideología y niegan la realidad.
El hecho de que en Cuba la mayoría de la gente sepa leer y escribir y tenga atención sanitaria gratis justifica el régimen de Castro? ¡También Franco hizo cosas buenas por España, y Hitler por Alemania! ¿De qué sirve leer y escribir si uno no tiene libertad para leer o escribir lo que desea?
Los cubanos exiliados llevamos 35 años condenando la falta de derechos humanos total que hay en la isla, la existencia de prisioneros políticos y campos de concentración, la persecución de intelectuales y homosexuales, etcétera. Y todavía hay personas que se resisten a admitirlo y lo achacan todo, de forma muy fácil, a Estados Unidos.
Yo soy hija de exiliados cubanos y nací en Miami. Pero no soy fascista, ni mafiosa, ni racista, ni proamericana. Yo deseo que haya derechos humanos en Cuba y en el mundo entero. Y creo, sinceramente, que personas como usted deben abrir sus ojos y sus mentes, ser humildes de una vez por todas y darse cuenta que Castro, Hitler y Stalin son la misma cosa.
No se preocupen, pues desear que existan derechos humanos en Cuba no significaría que está uno a favor de Estados Unidos. Ése es tan sólo otro de los clichés del régimen castrista.-


























































