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Javier Echevarría, el 'tercer hombre' del Opus Dei, nombrado ayer nuevo prelado

El sucesor de Del Portillo promete centrarse en la familia, la juventud y la cultura

Con la sanción por parte del Papa de una elección cantada, visto que era el único candidato, Javier Echevarría, madrileño de origen vasco, 61 años y hasta ahora vicario general se convirtió ayer en el nuevo prelado del Opus Dei Sucede a Álvaro del Portíllo, fallecido el 23 de marzo. Ante los periodistas, el que ha sido llamado el tercer hombre señaló que esta muerte cerró un "epílogo imprescindible" de la etapa fundacional de la Obra, y dijo que centrará su labor en la familia, la juventud y la cultura, "ese ámbito que es el medio profesional en el que se desenvuelven muchos miembros del Opus Dei".

Con la elección de Javier Echevarría, secretario durante casi 20 años del fundador del Opus Dei, José María Escrivá, y adláter in separable del anterior prelado, Álvaro del Portillo, se garantiza en la Obra una continuidad, re saltada por la unanimidad de línea interna y la ausencia de cualquier debate o discrepancia con posibilidades de salir adelante.El nuevo prelado dijo ayer que su elección, llevada a cabo el día anterior por 140 hombres de signados por los dos predecesores del actual número uno, no había sido por unanimidad (las 82 mujeres de la llamada Asesoría Central, con mera función consultiva, habían señalado ya su nombre el martes). Un miembro de la Obra especificó que, dado que uno no puede votarse a sí mismo; quizá a Echevarría le faltó para esa unanimidad su propio voto.

En los próximos días se pro cederá a la elección de cargos, empezando por el de vicario general o segundo de abordo. Y si, al menos desde fuera del Opus, se ha planteado si se quebrará o no la españolidad de éste, cabe decir que, entre los más estrechos colaboradores de Echevarría, hay, además del secretario de Álvaro del Portillo, Joaquín Alonso, y del vicario secretario, Francisco Vives, un italiano: el consejero de la Obra en este país, Mario Lanti. Ellos están entre los más probables candidatos a ocupar el puesto que Echevarría ha dejado vacante.

Ayer, el nuevo número uno dijo: "En cuanto a la futura tarea de gobierno del Opus Dei, pienso que a estas alturas no hay nada que inventar. La etapa fundacional acabó propiamente en 1975, cuando el beato José María se e al cielo. Pero se puede decir que la fase siguiente, estos 19 años que se acaban de cerrar con el obispo don Álvaro del Portillo son un epílogo imprescindible de esta etapa fundacional".A partir de ahora, según Echevarría, se trata de profundizar, vivir "con lealtad", transmitir "con integridad" y difundir "por todas partes" el mensaje recibido.

"Faltan brazos"

Tres son las "prioridades apostólicas más sentidas", dijo Javier Echevarría. La primera, la familia, en este Año Internacional en el que se ven, a juicio del prelado, tantas medidas contra ella. "Hay que ir contra el engaño de que somos una superpoblación en el mundo", afirmó. "Faltan brazos, y si seguimos disminuyendo los nacimientos no solamente el mundo quedará en manos de ancianos, sino que después no habrá posibilidad de asistirles".La juventud y la cultura serán otros dos horizontes de particular interés para el Opus Dei, así como la introducción en países en los que aún no está presente.

En cuestiones de nombramiento, ¿el suyo es lo mejor que podía pasarle al Opus? "No conozco la Providencia de Dios", respondió el nuevo prelado. "Yo no me considero a la altura de las circunstancias. Me parece que sería una presunción por mi parte considerarme como el hombre modelo para ser el prelado del Opus Dei. Pero desde el momento que me ha venido esta carga, porque Dios ha querido, acepto su voluntad con alegría, tranquilidad y sencillez, pensando que, si el Señor me la ha puesto encima, me dará la gracia para llevar a cabo los deberes que comporta".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 22 de abril de 1994