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Aznar sólo deja una opción a González: "iVáyase!"

Responsabilidad, responsabilidades, responsable. El presidente del PP, José María Aznar, varió al menos 49 veces la palabra en su discurso de una hora y la refirió siempre al jefe del Gobierno, Felipe González, para concluir: "¡Váyase!". Según el líder popular, a González, con la credibilidad arruinada, no le queda más salida honorable que "presentar su renuncia al Rey" y aconsejar a don Juan Carlos sobre el socialista que debe sucederle en el Ejecutivo, aunque Aznar evitó referirse a una moción de censura o pedir la cuestión de confianza, y dejó bien claro que no quiere ahora elecciones anticipadas.

González encontró pie en la réplica para hacer más claro su mensaje. No está dispuesto a dimitir y su propósito es agotar la legislatura. Aznar escogió una táctica de desgaste del adversario, pero esforzándose en subrayar que no tiene prisa en alcanzar el poder mediante unas elecciones anticipadas. Su papel fue más bien el de quien pretende recoger el descontento general y fortalecerse como alternativa.En su discurso, no dejó un resquicio para la piedad. "¿Cuál será el próximo escándalo, señor González? ¿A qué extremos se ha tenido que llegar para que esta sola pregunta resuma el estado de la nación?" Tal fue el arranque, y el punto de llegada, la petición de dimisión. En medio, una larga reflexión trufada de preguntas directas al presidente y de recordatorios de las negativas y votos contrarios a las comisiones de investigación que han ido desgranando González y el PSOE en los últimos años.

Argumentó que el jefe del Ejecutivo, con su pasividad, ha alentado la sensación de impunidad y ha contribuido al clima actual. En consecuencia, según Aznar, González no sólo es responsable político de los nombramientos de presuntos corruptos al frente de la Guardia Civil o el Banco de España, sino que además Ilega demasiado tarde".

Para el líder del PP, las promesas de investigar ahora los casos de Roldán o Rubio no son más que el intento de conseguir que la responsabilidad recaiga sobre "un chivo expiatorio, al que [los socialistas] atacan con furor de neoconversos".

Aznar insistió en que el Parlamento no debe hablar de culpables, tarea de los tribunales de justicia, sino de la responsabilidad de quien hizo los nombramientos y debe responder ahora de la mala actuación de los nombrados. "Es usted", concluyó dirigiendo la mirada hacia el asiento de González, "el responsable de haber contribuido a crear el más irrespirable clima moral de nuestra historia reciente".

Consciente de que el flanco débil de González es la credibilidad, el líder del PP ahondó la misma herida en el segundo capítulo de su intervención, dedicado a poner en solfa los anuncios de recuperación económica.

Aznar concluyó negando a González hasta la capacidad de mantener la estabilidad política, amenazada por el clima de desconfianza ciudadana ante la corrupción, y dijo que ya no puede rectificar, por lo que mientras siga en el Gobierno "no podemos esperar ninguna sinceridad, ninguna solución". La responsabilidad que le corresponde, en consecuencia, según el presidente del PP es dimitir y ceder el puesto a otro socialista.

González optó por recoger el guante y responder de inmediato a Aznar, sin esperar las intervenciones de los demás portavoces. Mucho más vivo que por la mañana, el jefe del Ejecutivo acusó al presidente del PP de hacer diatribas sin decir "absolutamente nada" de lo que se puede hacer con el país. Dispuesto a devolver los golpes, el jefe del Ejecutivo sacó a relucir el procesamiento del ex consejero de Aznar en Castilla y León, Miguel Pérez Villar, por presunta concesión irregular de ayudas públicas, y preguntó quién se hace responsable político de su nombramiento.

En un tú más parlamentario, Aznar contrarreplicó que su partido votó la formación de una comisión investigadora en el Parlamento castellano-leonés y la pidió en el Congreso por el caso Naseiro, pero los socialistas votaron en contra. González recordó que el PP votó contra el suplicatorio del diputado Sanchis, implicado en dicho caso. Aznar anunció que su grupo pedirá una comisión que investigue el caso Filesa y González le advirtió que a lo mejor se lleva la sorpresa de que los socialistas la aceptan y proponen ampliarla.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 20 de abril de 1994

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