Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Temor a una avalancha de verano

La playa de Aldea Beach, en Manilva (Málaga), se puede convertir en un punto caliente de entrada de inmigrantes ilegales en las costas españolas. Un portavoz de la Guardia Civil expresaba ayer su temor de que el litoral de Málaga colindante con la provincia de Cádiz comience a recibir una avalancha de pateras coincidiendo con la llegada del verano, época más propicia para estas aventuras. El citado portavoz se refería a una reciente detención de cuatro magrebíes en una patera en la citada playa.Sin embargo, las avalanchas de inmigrantes a través del estrecho de Gibraltar se cortaron casi en seco en octubre de 1992, después de una visita a Marruecos del entonces ministro del Interior, José Luis Corcuera, cuyas gestiones se tradujeron en un mayor control de las fuerzas armadas marroquíes sobre el litoral. En mayo de aquel año había entrado en vigor la exigencia del visado para los ciudadanos de países no pertenecientes a la Comunidad Europea que quisieran entrar en España, lo que provocó un espectacular aumento del tráfico de pateras en el Estrecho.

No se interceptó ninguna patera hasta siete meses más tarde de aquella visita ministerial. En 1993 fueron detenidos en las costas de Cádiz 122 inmigrantes norteafricanos que habían llegado a bordo de pateras. Desde entonces, la llegada de inmigrantes ilegales por mar y las detenciones de éstos han sido esporádicas. Así, hasta el naufragio de la zodiac en Manilva, la última intervención, al margen de la mencionada de la pasada semana en esta localidad, fue el pasado 3 de enero en Tarifa (Cádiz), cuando se detuvo a 11 ciudadanos magrebíes, entre ellos una mujer.

Entrada de hachís

Fuentes de los fuerzas de seguridad sostienen que algunos detenidos en pateras, a los que se les califica de inmigrantes, son en realidad traficantes de hachís que consiguen deshacerse de la droga antes de la detención. De hecho, la patera también es el principal vehículo para la entrada de hachís en las costas de Cádiz y Málaga, provincias españolas por las que pasa mayor cantidad de esta droga.Casi siempre se repite el mismo método: ciudadanos marroquíes, y esporádicamente algún español, transportan fardos de droga de madrugada hasta alguna playa de Málaga o Cádiz. En los dos primeros meses del año, el Servicio de Vigilancia Aduanera interceptó en Málaga más de cuatro toneladas de hachís.

Por otra parte, el mayor control marroquí sobre sus aguas jurisdiccionales ha provocado que los inmigrantes utilicen nuevos métodos. Por ejemplo, el pasado 11 de enero eran intereptados en el puerto de Algeciras tres ilegales que viajaban en un doble techo falso de una furgoneta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 24 de marzo de 1994