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El retrato regresa sin complejos al arte español

Una muestra de 24 pintores incorpora la figura humana o su propio rostro

Antonio Saura y Luis Gordillo abren la Galería de retratos colgados ayer en la sala de exposiciones del Círculo de Bellas Artes, de Madrid (Alcalá, 42) junto con otros 22 pintores españoles que en los últimos 30 años han incorporado el retrato, incluso por encargo, o su propio rostro al proyecto artístico. La muestra, patrocinada por la empresa Auxini, estará abierta hasta el 1 de mayo y después recorrerá otras ciudades."El retrato está tratado como un soporte de ideas éticas y estéticas", declaró ayer María Antonia de Castro, comisaria de la exposición, que ha rastreado la presencia del retrato en los últimos 30 años de arte español. Cerca de 60 obras de 24 pintores, varias de ellas desconocidas por pertenecer a las propias colecciones de los artistas, intentan demostrar que el retrató "no es un género denostado y conflictivo, incluso por pintores como Rubens y Velázquez, por sus limitaciones plásticas" sino que se convierte, tras ser olvidado a lo largo del siglo XX, en un reto.

El retrato está en las obras expuestas de Saura y Gordillo, que en los primeros sesenta pintan Sagrario y Perfil relleno, respectivamente. Los espacios siguientes, en el montaje planteado por María Antonia de Castro, están ocupados por la nueva figuración de los años setenta, con Arroyo, Pérez Villalta, Alcolea, Molero, Cobo y otros, que influenciados por el pop retratan su entorno inmediato y entre ellos. De ser una actividad casi clandestina, los pintores aceptan encargos, como Cristián Domecq o Alfonso Albacete, o incorporan su propio rostro como lugar de reflexión (Sáez, Curro González, Vázquez, Calvo, Bermejo, María Gómez, Espaliú, Sicilia, Claramunt, Dis Berlín, Cadenas, Quejido, Agredano), "con una vuelta a la propia experiencia y al intimismo, un compromiso con el contenido del cuadro".

Metáfora del artista

Xesús Vázquez (1946) declaró ayer que pinta su cara "como metáfora del artista". "Las vanguardias rechazaban los motivos clásicos y por esos despreciaban el retrato. No creo que haya que acabar con el pasado y lo más importante es el papel ético y regenerador del arte".Por su parte, Herminio Molero (1948), que acaba de exponer sus retratos de la generacion del 27, presenta un díptico sobre Pérez Villalta y retratos de los Kandinsky y de Javi Furia. Este último es "el otro cantante de Radio Futura", cuando formaba parte del conjunto el propio Molero, en una versión "soñada" de una primera más convencional del mismo modelo. "El retrato y la figura humana son dos conceptos distintos, ya que el primero, tiene que guardar fidelidad al modelo. En los años setenta, cuando éramos un grupo unido por la amistad, nos hicimos muchos retratos".

Sigfrido Martín Begué (1959) presenta los dos únicos autorretratos que ha pintado en su amplia iconografía. "El tema del retrato no me convence mucho. Me he puesto en algunos y me he mejorado. Otra cosa es el retrato de otras personas, con elementos inventados, con un tratamiento más literario. Es cierto que se da un cierto retorno al retrato entre los pintores españoles, sobre todo entre 1979 y l985".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 23 de marzo de 1994