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El Fondo Mundial del Medio Ambiente tendrá 290.000 millones de presupuesto

Se pone en marcha el mayor organismo de protección de la naturaleza

Representantes de más de 80 países, entre ellos España, decidieron ayer en Ginebra dar un espaldarazo a la existencia del Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF), comprometiéndose a proporcionar los 2.000 millones de dólares (290.000 millones de pesetas) necesarios para garantizar su existencia durante los próximos tres años y poniéndose de acuerdo sobre su estructura institucional. El GEF debe actuar en cuatro áreas: en pro de la diversidad biológica y contra los cambios climáticos, el deterioro de la capa de ozono y la contaminación de las aguas oceánicas.

El nuevo mecanismo financiero internacional, dependiente del Banco Mundial, y de los programas de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Medio Ambiente (PNUMA), estará encargado de sufragar proyectos medioambientales de carácter global en cuatro áreas: recalentamiento del planeta, pérdida de la diversidad biológica, contaminación de las aguas internacionales y deterioro de la capa de ozono. Además de financiar proyectos de países incorpora la novedad de poder apoyar a Organizaciones No Gubernamentales.El GEF será el brazo financiero para la aplicación de los tratados sobre la biodiversidad y sobre los cambios climáticos. Este último, tras haber obtenido las 50 ratificaciones necesarias de otros tantos Estados, entrará en vigor el próximo 21 de marzo, mientras que el primero lo hizo el pasado 29 de diciembre. España y la Unión Europea han ratificado ambos tratados.

Decisión clave

La entidad constituye la mayor decisión tomada por la comunidad internacional desde la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro en 1991. El empujón dado en Ginebra, tras tres días de largas discusiones, ha limado también las diferencias entre sus defensores y sus detractores. La mayoría de los críticos del Fondo, muchos procedentes de los países en desarrollo, no veían en éste la respuesta adecuada a los numerosos desafíos que presenta el deterioro del medio ambiente. Tampoco estaban muy convencidos de que la utilización de las estructuras internacionales existentes contribuya a obtener una mayor eficacia.En los tres años que ha durado la fase experimental, el GEF ha aprobado el 45% de los 112 proyectos presentados con un coste total de 288,7 millones de dólares (40.000 millones de pesetas, de los que España ha aportado 1.800).

El acuerdo llega tras más de 15 meses de intensas y complicadas negociaciones, iniciadas en la capital de Costa de Marfil, Abiyán, sobre la continuación y reestructuración del GEF, que desde su creación en 1991 ha estado funcionando a título experimental, ayudando a los países en desarrollo a abordar problemas ligados con el medio ambiente, y cuya primera fase debía concluir el próximo mes. La última reunión programada, celebrada el pasado mes de diciembre en Colombia, constituyó un rotundo fracaso, por lo que fue necesario convocar la que terminó ayer en Ginebra.

El GEF fue creado tras una propuesta de los Gobiernos de Francia y Alemania en 1989, a fin de establecer una nueva ventana del Banco Mundial para financiar proyectos de carácter global, independientes de los programas bilaterales o multilaterales que se llevan a cabo en el campo del medioambiente. Con el fin de proteger los intereses, tanto de los donantes como de los receptores -los países en desarrollo- el consejo de administración, principal órgano de decisión del fondo, estará integrado por 16 representantes de las naciones menos desarrolladas, 14 de países de la OCDE y dos de Europa central y del Este. En la actualidad, cuenta con 83 países participantes.

Las decisiones se adoptarán por doble mayoría, para lo que es preciso el 60% de los países representados en el consejo de administración y el 60% de los países contribuyentes. Sólo Estados Unidos y Japón han prometido unas contribuciones que superan los 800 millones de dólares.

La secretaría del GEF, cuya sede estará en Washington, es independiente de las tres agencias patrocinadoras, aunque será el Banco Mundial el principal ejecutor de sus proyectos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 17 de marzo de 1994