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Lorena Bobbit, libre tras cinco semanas en un centro psiquiátrico rentabilizará su expenencia en cine y TV

Lorena Bobbitt, feliz de estar en libertad, reclama más consideración y respeto para las mujeres. Quiere poner orden en su vida, tener hijos y realizar el sueño americano. La mujer que fue absuelta de la acusación de agresión después de haber cortado el pene de su marido quedó ayer en libertad condicional después de haber pasado cinco semanas en un hospital psiquiátrico. La sentencia del pasado 21 de enero, que la exculpaba por razones de ofuscación mental, ordenó su internamiento en el centro médico. Ayer, el juez aceptó la recomendación de que Lorena Bobbitt siga a partir de ahora el tratamiento fuera del hospital.

Sonriente y relajada, Lorena Bobbitt- nacida Lorena Gallo hace 24 años en Ecuador- dio gracias a Dios y a la comunidad hispana por las muestras de apoyo recibidas durante el proceso y el juicio. Agradeció también a sus padres los valores morales transmitidos en la educación familiar y la fuerza que le han sabido dar en los últimos meses. Alternando el español con el inglés, Lorena Bobbit sació la curiosidad de la prensa a la salida del tribunal: "Algún día me gustaría tener niños y voy a volver a luchar para que se cumpla mi sueño americano".

¿Para qué le ha servido la experiencia? Después de los años de malos tratos, después de protagonizar unos hechos que dieron la vuelta al mundo y atrajeron la atención de cientos de millones de personas y tras las cinco semanas de tratamiento en el hospital, Lorena Bobbitt ha descubierto que es necesaria una nueva relación entre hombres y mujeres: "He aprendido muchas cosas y una de ellas es que hay que tener más moralidad. Tenemos que ser más conscientes de la manera en que nos tratamos, los hombres a las mujeres y las mujeres a los hombres también". "Creo", añadió, "que los hombres deben tener un poco más de respeto hacia las mujeres".

Lorena Bobbitt, que ayer aparentaba una tranquilidad y un buen humor que contrastaban con la crispación y las lágrimas del juicio, será examinada semanalmente por los psiquiatras. Los informes serán enviados al juez cada seis meses y no podrá abandonar sin permiso el estado de Virginia. Entre sus planes inmediatos está concluir los trámites de divorcio con John Wayne Bobbitt y volver a su trabajo de manicura. Además, dedicará parte de su tiempo a ayudar a mujeres que sufran experiencias como la suya.

Según sus abogados, Lorena proyecta contar en un libro la historia de su vida. Para ayudar a pagar las abultadas facturas del equipo jurídico que consiguió su absolución, atenderá también en el futuro las peticiones de entrevistas y comparecencias en medios de comunicación y rentabilizará sus experiencias en producciones para cine y televisión.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 1 de marzo de 1994