Nuevo secuestro de un avión chino
Un ciudadano chino, acompañado por cuatro miembros de su familia, secuestró ayer un avión Boeing 737 de una compañía de su país con 122 pasajeros a bordo y lo desvió hacia la isla de Taiwan, donde se entregó a las autoridades tras pedir asilo político. El pirata aéreo simuló tener una bomba que era una simple taza de té envuelta en papel. El Gobierno de Taiwan devolvió el aparato con los demás pasajeros unas horas después del aterrizaje. Once aviones chinos han sido desviados hacia Taiwan desde el pasado abril.-


























































