16 millones por la muerte de un niño operado de anginas
Un juzgado de Toledo ha condenado a tres médicos y al gerente de la clínica Nuestra Señora del Rosario de Toledo al pago de una multa de 100.000 pesetas y una indemnización de 16 millones por la muerte del niño Emilio Martín-Pintado que se considera murió a consecuencia de la falta de un aparato "básico" en la sala de quirófano de dicha clínica donde estaba siendo operado de anginas.El niño, de dos años y ocho meses, falleció veinte días después de haberle sido aplicada la anestesia en el quirófano de la citada clínica y sufrir una fibrilación ventricular, que produce una arritmia cardiaca, de la que fue tratado sin el preceptivo desfibrilador por no encontrarse dicho aparato en la clínica. El niño fue trasladado a otro hospital donde, tras el tratamiento, recuperó el ritmo cardíaco pero no las funciones respiratorias.


























































