El Supremo británico ordena revisar la orden de apertura de la planta nuclear de Sellafield
El Tribunal Supremo británico ha ordenado revisar la decisión gubernamental de autorizar la apertura de Thorp, la controvertida planta de recuperación de combustible nuclear utilizado incluida en la central de Sellafield, al noroeste de Inglaterra. La organización ecologista Greenpeace y el Consejo consistorial del condado de Lancashire, donde se emplaza Thorp, habían recurrido la decisión "para comprobar si el Ministerio de Medio Ambiente ha vulnerado las leyes vigentes aprobando la puesta en marcha de una unidad de reciclado cuyas emisiones radiactivas son mortíferas y afectarán a la pesca del Atlántico".La vista comenzará el 7 de febrero. Los dos demandantes pedirán ese día al Supremo que anule la orden de apertura de Thorp y abra una investigación pública sobre la propia planta. British National Fuel Limited, la empresa estatal propietaria de Thorp, lleva casi dos años esperando la licencia de funcionamiento.


























































