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Veinte soldados muertos por la guerrilla colombiana

Al menos siete miembros de una fuerza policial de Ecuador especializada en la lucha contra el narcotráfico resultaron muertos en una emboscada tendida al parecer, por un grupo guerrillero de Colombia, que se infiltró en territorio ecuatoriano para perpetrar su acción. Los policías patrullaban la frontera entre los dos países. Otros 13 militares colombianos resultaron muertos en un segundo ataque de la guerrilla colombiana en la provincia de Boyacá.

Según declaró un portavoz de la policía de Ecuador, que responsabiliza de la acción a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), al menos siete agentes resultaron muertos en la emboscada, otros tantos fueron heridos, mientras que otros 10 se hallan en paradero desconocido.Dichas fuentes aseguraron que el ataque tuvo lugar en las proximidades de Puerto Ospina, junto al río Putumayo, que marca la frontera entre Ecuador y Colombia. La patrulla navegaba por el río en botes suministrados por Estados Unidos con el fin de intentar bloquear el paso del material químico utilizado en el procesamiento de drogas ¡legales. Cuatro de los botes resultaron destruidos y otros cuatro gravemente dañados.

Al parecer, el grupo atacante estaba integrado por unos 200 guerrilleros y cruzó la frontera hacia el territorio ecuatoriano para realizar la emboscada. Según las autoridades colombianas, los grupos de la guerrilla han aportado un creciente apoyo al narcotráfico como forma de financiar sus actividades.

Coincidiendo con ello, 13 militares colombianos murieron el sábado durante los combates desarrollados entre guerrilleros del grupo del Ejército de Liberación Nacional (ELN), en las proximidades de Guican, en el noroeste de la provincia de Boyacá, según anunciaron fuentes militares en Bogotá. Según estas fuentes, los guerrilleros sufrieron en sus filas cinco muertos y 11 heridos.

Mientras, Roberto Escobar, el hermano del barón del cartel de la droga de Medellín abatido por la policía el pasado día 2 en Colombia, fue operado ayer de los ojos tras el atentado sufrido el sábado en la prisión de Itagui, en las afueras de Medellín, donde se halla encarcelado.

Una carta bomba estalló cuando Roberto Escobar, de 46 años y conocido como El Osito, abría el correo durante las horas de visita. Dos guardianes de la cárcel también resultaron heridos por la explosión.

Según un comunicado del servicio médico de la prisión, "el estado de Roberto Escobar es estable y se encuentra fuera de peligro". Tres visitantes de la prisión han sido interrogados por la policía, que ayer investigaba el atentado y mantenía acordonada la cárcel de máxima seguridad de Itagui. El hermano mayor de Pablo Escobar había pedido protección a las autoridades de la prisión por temor a posibles atentados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 20 de diciembre de 1993

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