Los sindicatos consideran inevitable e inminente la huelga general
La decisión del Gobierno de proseguir en solitario la reforma laboral, pese a las protestas del pasado jueves, ha precipitado los acontecimientos. Ayer, varios dirigentes de los sindicatos UGT y CC OO hicieron llamamientos a una huelga general de 24 horas, que consideran "inevitable" e "inminente". Paralelamente, y desde Granada, el presidente del Gobierno, Felipe González, formuló a los sindicatos una doble advertencia: que sus movilizaciones no alterarán la voluntad del Gobierno de modificar el mercado laboral para crear empleo y que, además, esas protestas son perjudiciales para atraer la inversión que genere puestos de trabajo.
Antonio Gutiérrez, secretario general de CC OO, declaró en Ceuta, en un congreso provincial de su sindicato, que ha sugerido a UGT una fecha cercana al 21 de diciembre para realizar la protesta contra las medidas de reforma del mercado de trabajo que planea el Ejecutivo.En el otro extremo de España, Jesús Mosquera, secretario general de UGT de Galicia, manifestó que cree "inevitable" un paro general y animó a los comités federales de los dos sindicatos a convocarlo cuanto antes. El responsable de acción sindical de UGT, Apolinar Rodríguez, aseguró que las medidas de reforma laboral son "tan extremas y disparatadas que son difíciles de aceptar por cualquiera" y que les fuerzan a la huelga general.
Pese a este abierto enfrentamiento, González, tras asistir a la décima cumbre hispano-alemana junto al canciller Helmut Kohf, afirmó que no da aún por concluido el diálogo social, pero se hace pocas ilusiones.
"No queremos de ninguna manera darlo por finalizado", declaró. Ahora bien, sin esperar más, "vamos a tomar decisiones que se correspondan con las necesidades de la economía española y de las empresas para ganar en competitividas.
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