Los arqueólogos reclaman máxima protección del patrimonio

El 22º Congreso Nacional de Arqueología, celebrado en Vigo, finalizó ayer con una petición muy concreta dirigida a las administraciones autonómicas: es necesario que extremen la protección del patrimonio arqueológico. El congreso solicitó a la Unesco la declaración de patrimonio cultural de la humanidad para el arte rupestre gallego.

En la sesión de clausura, celebrada ayer a mediodía, intervinieron José Manuel Hidalgo Cuñarro, director del Museo Municipal Quiñones de León, de Vigo; Antonio Beltrán Martínez, catedrático emérito de la Universidad de Zaragoza; Jose Filgueira Valverde, presidente del Consello da Cultura Galega y Fernando Acuña Castroviejo, presidente del comité científico del congreso y catedrático de Arqueologia de la Universidad de Santiago.

Beltrán Martínez resumió las conclusiones que recuerdan a las administraciones autonómicas la necesidad de proteger "no solamente yacimientos y monumentos inmuebles, sino también objetos y materiales mobiliares con la adecuada consideración del ambiente, el paisaje y los modos tradicionales de vida y el sentido humanístico y formativo de los conjuntos arqueológicos".

En la misma dirección recomiendan los arqueólogos españoles "la prevención y represión de cualquier trabajo clandestino sobre yacimientos o materiales arqueológicos, expolios, su comercio ilícito, el uso de detector de metales, etcétera". Las conclusiones reclaman la publicación, siquiera con carácter provisional, de los resultados de todas las excavaciones de salvamento y urgencia y el cumplimiento de las disposiciones legales existentes.

El congreso, que tiene carácter bianual, se celebró por tercera vez en Galicia. La cita de 1995 será en Elche (Alicante).

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 20 de noviembre de 1993.