El índice de plomo
máximo permitido en el agua del grifo ha sido rebajado por la Organización Mundial de la Salud a 0.01 miligramos por litro de agua frente al 0,05 que regía desde 1984. La medida ha sido tomada para reducir el riesgo de los graves problemas de salud que puede provocar la presencia de este metal.-


























































