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El dramaturgo David Edgar presenta en Madrid su obra 'Teatro Nacional'

David Edgar (Birmingham, 1948) es uno de los autores británicos que ha sostenido con mayor insistencia un teatro político, ,sin caer en la demagogia o el panfleto. Casi desconocido en España, tiene una amplia carrera como dramaturgo y ha colaborado con la Royal Shakespeare Company y el National Theatre. No obstante, su posición ha sido siempre claramente crítica hacia el conservadurismo. Su obra Teatro Nacional, estrenada anoche en Madrid, se presenta hoy y mañana en la Sala Mirador, bajo la dirección de Edgar Saba. El martes 9 se representa en la cárcel de Carabanchel.David Edgar cree que nos hallamos en un periodo en el que parecen repetirse ciertas claves que aluden a crisis del pasado, pero que deben ser reinterpretadas. Su comentario a las recientes palabras de Susan Sontag en Estrasburgo, quien afirmó que estamos ante el nacimiento de un nuevo fascismo, es que deben ser tomadas, según él, con precaución. "Creo que la diferencia entre lo que sucede hoy y lo que sucedió en los años treinta es que aquélla fue una década intensamente ideológica", afirma Edgar. "Fue un tiempo en el que ae gente pensaba que todo podía ser resuelto a través de la política. El fascismo alemán, italiano y español surgieron como diversas respuestas al comunismo. Hoy sucede exactamente lo contrario. El fascismo está naciendo de una pérdida total de fe en la política. El racismo y el fascismo que surgen son más una forma de nihilismo que lo que hubo en los treinta, cuando se trataba de detener el avance del comunismo".

El compromiso del autor renace hoy, pero Edgar resalta el papel de la ficción en el relevo de ideas para el próximo milenio. "El papel de los escritores en todo esto es muy interesante", dice. "Creo que la ficción se ha convertido en algo muy importante en la medida que nos ha fallado la política. La cultura es mucho más importante para ofrecer a la gente una alternativa que no sea vivir sólo de sus apetitos e instintos. Lo que representan el racismo y el fascismo es una forma política de vivir de tus apetitos e instintos. Ves a alguien que es diferente a ti y que tiene algo que tú quieres, y vas y se lo quitas. La cultura tiene un papel decisivo como causa civilizadora. A pesar de eso, un grupo de escritores reunidos en Estrasburgo para resolver los problemas del mundo es algo un poco ridículo".

"Los escritores no son muy buenos en eso del compromiso ideológico. Pero en lo. que sí son buenos los escritores es en su escepticismo y su distanciamiento para ver la realidad, y ése es un papel importante. Necesitamos gente así ahora. Es interesante que la ideología empiece a Verse en términos culturales y literarios".

En Teatro Nacional tres actrices tienen que hacer strip tease para vivir, al tiempo que ensayan Tres hermanas, de Chéjov.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 6 de noviembre de 1993