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El Jefe de Sendero Luminoso admite su derrota y pide la paz al presidente de Perú

Abimael Guzmán, el máximo cabecilla de la organización guerrillera maoísta peruana Sendero Luminoso, preso desde el 15 de septiembre de¡ año pasado, ha reconocido de hecho su derrota, los éxitos del Gobierno del presidente Alberto Fujimori y pide negociar un acuerdo de paz como "una necesidad insoslayable" por la que se debe luchar con la misma firmeza y decisión con que se realizó la guerra. En una intervención televisada el sábado por la noche, Fujimori exige a Guzmán un llamamiento a sus seguidores, "para que entreguen las armas y se sometan a las leyes".

La cuarta espada del marxismo, tras Marx, Lenin y Mao, el tristemente célebre Presidente Gonzalo, como lo llamaban sus fanatizada huestes, ha resultado ser lo que los maoístas califican de tigre de papel. Ha bastado un año de cárcel para convertir a Guzmán en un hombre quebrado y entregado.La aparición de Fujimori en televisión duró apenas diez minutos. La mayor parte de ese tiempo se consumió con tres intervenciones de Guzmán, en las que leyó su carta dirigida al "Señor Ingeniero Alberto Fujimori Fujimori. Presidente de la República". Guzmán ya no llevaba el ridículo traje a rayas de presidiario con el que hace un año lo presentaron dentro de una jaula. Bien afeitado, sólo se dejó el bigote, vestido con una cazadora, Guzmán apareció al lado de su compañera Elena Iparraguirre, la camarada Miriam, considerada la número dos de Sendero Luminoso.

Guzmán fechó su carta en el penal militar de El Puerto del Callao, el 6 de octubre, donde se encuentra encarcelado en solitario. Tras un breve análisis de las presidencias de ]Fernando Belaúnde y de Alan García, el líder senderista casi da la bendición al golpe de Fujimori del 5 de abril, de 1992: "Luego usted [Fujimori] asume el poder. Y los hechos muestran que su gestión ha logrado objetivos avances, especialmente después del 5 de abril de 1992, situación que se veía venir como una necesidad del Estado peruano, a cuyo efecto se han puesto las bases para el proceso económico y llevado adelante el reajuste del Estado".

Después reconoce Guzmán que la estrategia del Gobierno de Fujimori les ha derrotado:. "En lo que a nosotros más directamente se refiere, a partir de esa fecha, y bajo su dirección política, ha desenvuelto una estrategia sistemática, coherente y desarrollada en diferentes planos, en especial en el campo de la inteligencia, alcanzando reales éxitos principalmente con la captura de cuadros y dirigentes, entre ellos a nosotros los firmantes, lo que evidentemente constituye el más importante éxito peruano bajo su jefatura en estos 13 años de guerra. De esta manera se viabiliza favorablemente el camino que usted propende y lidera".

Guzmán admite la derrota de Sendero cuando lee en su carta : "Pensamos que nuevos, complejos y muy serios problemas han surgido en los últimos tiempos planteando al Partido Comunísta del Perú [Sendero Luminoso] fundamentales cuestiones de dirección, y es precisamente en ésta donde nuestro partido ha sufrido el más duro golpe. La cuestión de dirección es, en consecuencia, decisiva y ella en nuestro caso no podrá ser resuelta en buen tiempo, lo que repercute principalmente en el desarrollo de la guerra popular".

Guzmán llega a la conclusión de la necesidad de un acuerdo de paz: "En las actuales circunstancias al partido, y principalmente a su dirección, se le presenta tomar hoy una nueva y gran decisión y, como ayer bregamos por iniciar la guerra popular, hoy, con igual firmeza y resolución, se debe luchar por un acuerdo de paz. Ésta es una decisión histórica de necesidad insoslayable, más aún considerando que la paz ha devenido en necesidad del pueblo,, la nación y la sociedad peruana en su conjunto". Al final de la carta, Guzmán insiste en "celebrar conversaciones que conduzcan a un acuerdo de paz de cuya aplicación derive concluir la guerra que desde hace trece años vive el país".

En su intervención televisada, Fujimori, con tono docente y provisto de una varita con la que señalaba hacia tres folios de la carta colgados de un panel, se limitó a glosar e introducir las intervenciones de Guzmán. Expuso que Sendero está siendo derrotado porque "sienten los efectos del 6 del l992". Rechaza Fujimori la negociación y dice que sólo se mantienen conversaciones con la cúpula senderista. Exigió a Guzmán e Iparraguirre "efectuar un llamado directo y claro a sus huestes, para que entreguen las armas y se sometan a las leyes de la República".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 11 de octubre de 1993

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