Los argelinos, rehenes
¿A quién le conmueve aún lo que pasa en Argelia, donde ha comenzado una nueva guerra? ( ... ) Una guerra en la que los dos bandos que se disputan encarnizadamente el poder tienen a la población como rehén. Por una parte los locos de Alá, dispuestos a todo para imponer un Estado teocrático. ( ... ) Por la otra, una clase política envejecida y timorata que gestiona los asuntos del Estado ( ... ) bajo el ala protectora del Ejército, como si dudase sobre el camino a seguir. ( ... ) Por ahora el diálogo nacional iniciado por el Alto Comité del Estado marca el paso. ( ... ) Todo el mundo se pregunta quién sucederá a los cinco miembros de la presidencia colegiada, cuyo mandato acaba el 31 de diciembre. En cuanto a los nuevos jefes del Ejército a los que la vieja guardia ha empezado a dar el relevo, hasta la fecha sólo han expuesto como programa el de reventar a los barbudos.¿Cómo se espera yugular el peligro islámico cuando la población sólo tiene delante un horizonte taponado? La ayuda que los países extranjeros, y en primer término Francia, pueden aportar al desarrollo de Argelia no tiene ninguna oportunidad, en el estado actual, de modificar el curso de las cosas. ( ... ) Francia ha terminado por comprender que su interés consiste en comba tir al integrismo musulmán en su propio terreno. Esta actitud muy clara le autoriza a avisar a los que, del otro lado del Mediterráneo, no ven el final del camino en el que se han metido.
13 de agosto


























































