Prince intentó ser el 'Picasso del pop'

El músico norteamericano inició anoche en Cádiz su gira por España

El estadio Ramón de Carranza de Cádiz dio anoche la bienvenida al músico norteamericano Prince y su grupo New Power Generation. Más de 20.000 personas aclamaron a este Picasso del pop, que desarrolló un poderoso repertorio propio en el que se daba una auténtica mezcla de estilos marcada por la original pincelada del músico de Minneapolis. El día 17 actúa en Santiago de Compostela, el 19 en Gijón, el 21 en Madrid y el 22 en Barcelona. Cinco fechas para España en la que se ha anunciado como última gira antes de hacer un paréntesis que lo retirará temporalmente de los escenarios.

Un telón que exhibe el enorme signo que ahora pretende otorgar un nombre silencioso e impronunciable al príncipe de Minneápolis, ocultaba el escenario montado en Cádiz para el primero de los cinco conciertos que Prince celebrará en España a lo largo del mes de agosto.Tras ese telón se ocultó también el músico durante un par de horas antes de empezar el concierto, con la intención de probar personalmente el sonido, aunque en ese momento todavía no se habían abierto las puertas del estadio Ramón de Carranza de Cádiz. Pasadas las diez de la noche había más de 20.000 personas esperándo la soñada aparición del ídolo.

El escenario había sido diseñado con un decorado que presentaba cierto aire a moderno cuento de hadas. Y, para que no cupiera ningún tipo de dudas, acabó por caer el telón y Prince descendió desde las alturas, encaramado a una especie de columpio adornado. A imitación de un soberano enigmático, cubría su rostro con una cortinilla de cordones dorados, y entraba en escena cantando de forma contundente y triunfal: My name is Prince.

Pero este rey de la ambigüedad no tardó en volver a despertar la incertidumbre cuando empezó a desvestirse, terminó por quedarse en biquini y se reveló como la bailarina hispana Mayte García, que lo acompaña durante esta gira. Sus danzas sensuales vienen a convertirse en algo así como la sombra femenina y complementaria del Prince bailarín. El Prince músico, por supuesto, no tiene sombra.

Prince no desdeñó la oportunidad de lucirse únicamente con la guitarra, en ocasiones como un Jimi Hendrix reluciente, o también con una interpretación aflamencada que caló inmediatamente en el sorprendido público gaditano, que prorrumpió en aclamaciones.

Esa introducción dio un suave giro al concierto, para transformarse en una versión del famoso tema Sometímes it snows in april.

Todos los estilos

Pero este Picasso del pop -salvando las distancias- no se detiene en un estilo y está dispuesto a hacer de todos el suyo. Para esta parte de la gira estrena varios temas inéditos, que van desde una balada hasta un tema jazzy, además de uno rockero, titulados respectivamente: Peach, The Pope y Pink Cashmere.En su variación de estilos, Prince fue arrastrando de la m ano a los asistentes de un ritmo a otro. El público formaba ya parte de la escenografía y los efectos de las luces llegaron a convertirlo en determinadas fases del espectáculo en móviles llamaradas rojas y amarillas.

Prince bailó sobre el piano y se abrió la camisa, se acarició con fruición y demostró en vivo que es un hombre espectáculo completo, en sus facetas de intérprete musical, compositor y cantante.

El músico de Minneápolis ha presentado esta gira en Europa como la última que pretende completar antes de retirarse temporalmente de los escenarios. Intenta apartarse y liberar a su grupo New Power Generation, y dedicarse más a labores de producción. Prince se prepara ahora para este trabajo, que reducirá su nombre de las portadas de los discos a uno más del staff, y dice que ahora se le debe nombrar con un signo de aspecto esotérico. Un signo mudo que sigue llevando la palabra Prince a la boca de sus admiradores.

El fin de fiesta estuvo marcado por fuegos artificiales y, al regresar al escenario, unos minutos después, la bailarina Mayte García dijo en español al público que, a pesar de esta temporal despedida, él seguiría "con todos nosotros". Prince lo dijo con música, y dejó para los bises el estreno de uno de sus nuevos temas, Peach, un rock de fin de siglo a su manera.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 13 de agosto de 1993.

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