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LA MUERTE DEL REY DE LOS BELGAS

Los Reyes despiden en Granada el cuerpo de Balduino

Los restos mortales del rey Balduino I de Bélgica abandonaron territorio español en un avión de las Fuerzas Aéreas belgas poco después de las nueve de la noche de ayer con destino a Bruselas, adonde Regaron en tomo a las once de la noche. Don Juan Carlos y doña Sofía, que habían interrumpido sus vacaciones en Palma, despidieron el féretro en el aeropuerto de Granada. El rey Balduino, que contaba 62 años, fue hallado muerto el sábado por la noche -alrededor de una hora después de su fallecimiento- en una habitación de su residencia de Motril (Granada), adonde llegó el pasado día 22 en compañía de su esposa, la reina Fabiola. Un médico trató hacia las 21.15 de reanimar al monarca, víctima de un infarto de miocardio fulminante. El entierro de Balduino se celebrará el próximo sábado en Bruselas, y la capilla ardiente será expuesta en el palacio real el jueves y el viernes.

En Bélgica se ha decretado duelo oficial hasta el 7 de septiembre, fecha de nacimiento de Balduino. El lunes o martes próximos prestará juramento como nuevo rey su hermano Alberto, según informó el ministro del Interior, Luis Tobback. Él entierro del monarca fallecido se celebrará el sábado en la catedral de Bruselas.El féretro del rey Balduino de Bélgica fue despedido ayer en el aeropuerto de Granada con honores militares de jefe de Estado por expreso deseo del rey de España, don Juan Carlos, a quien le vinculaban lazos de amistad. Tres escuadrones del Ejército del Aire con base en Armilla, Sevilla y Tablada, presentaron armas ante el ataúd del monarca mientras sonaban 21 salvas de honor.

El cortejo fúnebre llegó al aeropuerto granadino a las 20.50 horas. En el Mercedes de la Casa Real española, conducido por don Juan Carlos, viajaban, además de la reina Sofía, la reina Fabiola de Bélgica y el príncipe heredero de la corona belga, Alberto de Lieja. Una furgoneta de la Cruz Roja portaba el ataúd del rey fallecido. La banda militar de música de la Academia General del Aire, con base en Murcia, interpretó la marcha fúnebre La muerte no es el final ante el ataúd real, que estaba cubierto por la bandera de Bélgica, y que fue transportado a mano por 14 soldados.

Don Juan Carlos, visiblemente emocionado, se despidió abrazándose a la reina Fabiola y a Alberto de Lieja, que abandonaron España en un Boeing 737 de las Fuerzas Aéreas Belgas, en compañía del primer ministro de ese país, Jean-Luc Dehaene. Diez minutos más tarde, los Reyes, que habían interrumpido sus vacaciones, emprendieron vuelo hacia Palma de Mallorca.

Aunque las versiones que circularon sobre las circunstancias en que falleció el rey Balduino fueron, a falta de un comunicado oficial, contradictorias, la más verosímil apunta a que la muerte se produjo hacia las ocho de la tarde, cuando el monarca se encontraba en su gabinete de trabajo.

El cadáver fue descubierto por un miembro del servicio doméstico, o por la propia, reina Fabiola, según una versión distinta, poco antes de que sirvieran la cena. El rey Balduino fue sometido el año pasado a una delicada intervención quirúrgica y se le implantaron dos válvulas en el corazón.

Además de pasear en bicicleta, el pasado viernes, el rey Balduino había realizado cortas travesías desde el club, náutico de Motril a otros puntos de la costa de Granada en los días inmediamente anteriores a su muerte.

Fuentes municipales señalaron que se hallaba más desmejorado de lo habitual cuando llegó a Motril el 22 de julio, aunque su aspecto no era alarmante. El se limitó entonces a saludar afectuosamente a las autoridades de Motril que fueron a recibirle, pero, al contrario que otras veces, no se interesó por la ciudad ni charló con los concejales.

La primera confirmación de la muerte del rey se produjo poco después de la media noche del sábado, cuando un empleado rogó a una discoteca situada en las cercanías que bajara el volumen de la música.

Dos médicos belgas, se trasladaron ayer a Granada para precisar las causas de la muerte del monarca y embalsamar el cadáver para su traslado por vía aérea a Bruselas. Un fuerte dispositivo polici al rodeó la casa de verano de la familia belga, y hasta la mañana de ayer no fueron autoriza dos la prensa y los curiosos a permanecer en los alrededores de la residencia.

Llegada de los reyes

Los reyes de España llegaron por carretera procedentes del aeropuerto de Granada al filo de las tres de la tarde y pasaron de inmediato al interior de la finca. Con anterioridad había llegado el príncipe Alberto de Lieja, hermano del fallecido y primero en la línea de sucesión al trono, el primer ministro, Jean-Luc Dehaene, el ministro de Justicia y un equipo médico.Poco después llegó el hermano de Fabiola, el aristócrata y personaje de la jet-set marbellí Jaime de Mora y Aragón. Belgas residentes en Granada, llegados en tres vehículos, entregaron a los policías que vigilaban la residencia coronas mortuorias. Unos dos centenares de curiosos permanecieron ante la villa Astrida, en la explanada de hierba y matorrales situada ante la finca, para saludar a los reyes a su salida.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 2 de agosto de 1993

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