Ir al contenido
_
_
_
_
Crítica

Puntos de encuentro

Uno de los recursos más razonables a la hora de hacer frente a la situación de incertidumbre en que ha entrado el mercado del arte es el de multiplicar e intensificar las alianzas entre los afines, y no sólo las inevitables dependencias respecto de los poderes fácticos. Esto es lo que parecen haber entendido las tres galerías en la triple Meeting Points.Se trata de tres portugueses y otros tantos españoles. Entre los primeros domina posiblemente la contribución de Rui Cafes; es el más joven de todos, y su experiencia viene centrándose en una exploración del motivo minimalista de la caja de hierro. José Pedro Croft presenta obras de yeso y madera, sobrias y desnudas, donde el énfasis recae sobre todo en sus elementos de carga poética. Ana Jotta ha desarrollado su trabajo en forma de pequeñas figuras de objetos cotidianos o indeterminables, pero extrañamente familiares.

Meeting Points

Galerías Tomás March (Gobernador Viejo, 26, Valencia), Fúcares (San Francisco, 3, Almagro) y Alda Cortez (Largo dos Santos, IF, Lisboa). Hasta el 31 de julio.

Entre los españoles, Lluís Hortalá parece actualmente interesado sobre todo por la plasticidad y el valor metafórico de los procesos circulatorios y su conexión con la vida. Gerardo Sigler se orienta hacia una exploración de los contrastes entre naturaleza y artificio, en piezas de yeso y poliéster que simulan grandes astillas de madera pintada organizadas en formas simples. Ana Prada mantiene con notable fortuna su actitud de aparente modestia: pequeños objetos compuestos de piezas domésticas; una concepción de la escultura como respetuosa llamada al ejercicio de la imaginación colectiva.

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_