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TRAZOS PARA EL FUTURO DE MADRID

Los promotores de los seis nuevos barrios deberán construir 23 kilómetros de metro

El metro no puede olvidarse de los nuevos barrios periféricos. Para evitarlo, los técnicos municipales han pensado un atrevido sistema: los promotores inmobiliarios tendrán que costear parte del nuevo trazado. Mientras tanto, Renfe proyecta diversos trayectos de vía para que las comunicaciones ferroviarias con el norte de España dejen de ser tercermundistas y se potencie su uso. Hoy, los autobuses han ganado la batalla al tren y dejan a sus viajeros en el centro de la ciudad, colapsando la misma. Son grandes proyectos que vienen a unirse a otro menos espectacular, pero importante: la sustitución de 1.339 pisos de menos de 40 metros cuadrados por otros mejores y mayores.

El ensanche de Madrid, los seis nuevos barrios que se construirán en Fuencarral, Hortaleza, Vallecas y Carabanchel, en los que vivirán 54.520 familias, ya tiene forma. El Ayuntamiento de Madrid ha terminado un primer boceto de sus calles y edificios, en cuya construcción los promotores habrán de invertir 500.000 millones de pesetas. Parte de este dinero deberán dedicarlo a acercar el metro a los nuevos inquilinos. El Ayuntamiento, a cambio, les dará suelo para construir. El avance del Plan General prevé que estos barrios estén comunicados con 17 nuevas estaciones de suburbano que nacerán de la prolongación de cinco líneas.

El gobierno municipal del PP ha independizado del largo y complejo proceso de aprobación del nuevo Plan General una de sus piezas fundamentales: la creación de seis nuevos barrios. El alcalde, José María Álvarez del Manzano, ha desoído las críticas del PSOE, que exigió que el ensanche de la ciudad, dada su magnitud, formara parte de la discusión global del documento.

Pero el alcalde tiene prisa. El PP quiere que la próxima primavera las máquinas empiecen a trabajar en las 2.265 hectáreas del futuro Madrid. El alcalde cree que no hay tiempo para esperar a que el Plan General se apruebe de forma definitiva, quizá en 1995, porque esta operación puede sacar del letargo al sector de la construcción. "Estamos adelantando una pieza del plan por las circunstancias económicas", comentó ayer. "En estas zonas se pueden invertir muchos miles de millones. Es un medio piara reactivar la economía".

Un tercio de los 500.000 millones de pesetas que requiere la construcción de los nuevos barrios se debe dedicar a la adquisición de suelo y a la construcción de calles, alcantarillado, luz y, especialmente, a la creación de una red de transporte colectivo.

La Hacienda municipal

El plan, en principio, no necesita recurrir a las arcas de la hacienda municipal. El Ayuntamiento obtendrá el suelo de convenios con los propietarios (que se quedarán con parte del terreno para edificarlo). Mientras, los promotores privados urbanizarán la zona (incluyendo la construcción de los túneles del metro) y el Ayuntamiento les pagará los trabajos con suelo donde construir.El triángulo es perfecto, cree el gerente de Urbanismo, Pedro Areitio. "Las constructoras tienen poca actividad por el bajo nivel de obra actual. Nosotros les encargamos que urbanicen los nuevos barrios y les pagamos con suelo donde construir los pisos. Y existe demanda suficiente para ello porque en Madrid hay abiertas 36.000 cuentas ahorro-vivienda".

Pero el plan del Ayuntamiento no es autosuficiente. Los promotores harán los túneles, pero las vías, la catenaria y los trenes los deberá poner la Comunidad de Madrid, que aún debe dar el visto bueno a todo este plan.

El Ayuntamiento, no obstante, avala su proyecto por dos razones: los constructores no se negarán a hacer el metro porque sus viviendas se revalorizarán con su existencia y -segunda razón- la obra del metro será más barata al poder hacerla a cielo abierto y poco profunda. Esto último, además, ahorrará mucho dinero a la empresa. "Actualmente, la compañía gasta más energía eléctrica en escaleras mecánicas que en mover los trenes", afirma un técnico de la oficina del Plan General.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 24 de abril de 1993