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"Doctor, alargue mi pene"

Un médico chino aumenta el tamaño del miembro viril con tejidos del propio paciente

El doctor Long Daochou, jefe de cirugía plástica en el Colegio Médico de Hubei, no atiende a casanovas interesados en aumentar el calibre de la batería emplazada al sur del epigastrio para así aumentar sus conquistas. El cirujano más popular de China alarga penes que nacieron en desgracia, o la encontraron después. Todos los pacientes tienen que haber pasado por la vicaría y sus miembros no superar los diez centímetros en estado de máxima erección. Deberá también demostrarse que la indigencia del esposo durante el acto sexual es causa de graves padecimientos emocionales en la consorte.

Más de 600 pacientes chinos han sido intervenidos por el doctor Daochou desde 1984. "Nadie en el mundo hace lo que hago yo. En Occidente sería millonario. Pero rechacé ofertas. No me interesan" afirmó en una entrevista.Los medios de comunicación nacionales han sido prolijos en la publicación de documentos que destacan el trabajo del doctor Long, de 57 años, un especialista que desprecia la silicona y utiliza músculos, tejidos y fragmentos óseos del propio enfermo en la reconstrucción de órganos gravemente dañados en accidentes o, los más frecuentes, menesterosos desde la cuna. "Lo importante es que conservan la sensibilidad y funcionan".

El primer caso le resultó especialmente conmovedor. Se trataba de un contable de 22 años, hijo único, emasculado de una mordida canina cuando gateaba de niño con el trasero al aire. La retaguardia abierta de las bragas chinas facilita grandemente la actuación de las alimañas. El desdichado inválido sufrió una intensa presión familiar para que contrajera matrimonio, y en la diaria matraca se le conminaba a intentar la procreación. Desesperado, acudió al cirujano de Hube¡. Roy es padre de una niña. La agencia oficial de noticias Xinhua ha difundido en varios despachos los logros de Daochou.

El renombrado doctor recibe semanalmente más de cien cartas, y en todas se implora ayuda. "He sabido de su existencia por los periódicos. Estoy segura de que usted puede convertir a mi marido en un hombre verdadero. Su miembro viril es tan pequeño que nuestra vida conyugal ha perdido toda armonía. ¡Por favor, ayúdeme!" suplicaba una remitente. La angustia de un joven de 20 años, residente en la provincia de Ningxia, era más preocupante. "No puedo soportar el minúsculo tamaño de mi pene. La vida es una tortura ( ... ) Pienso en el suicidio ( ... ) Ni se me ocurre llevar pantalones cortos en verano".

Por 30.000 pesetas

La minuta del pionero chino, que ha llegado a triplicar el tamaño del órgano operado, oscila entre 20.000 y 30.000 pesetas, y depende de la dificultad de los casos. Long Daochou, fiel a la máxima nacional que tanto elogió, tras su visita a China, el presidente Felipe González, de "blanco o negro, lo importante del gato es que atrape ratones", busca que el apéndice reparado funcione y su destinatario así lo aprecie.El trabajo de carrocería es importante, pero subordinado siempre al objetivo fundamental. No es extraño el alborozo causado por la nueva técnica quirúrgica, porque la sociedad china es tan puritana como preocupada por todo lo concerniente a la virilidad, principalmente aquella susceptible de ser calculada en centímetros y cronómetro.

El afrodisiaco siempre ocupó lugar preferente en las farmacias tradicionales, y en otros países asiáticos abundan jarabes contra el engatillamiento y ungüentos de cuerno de rinoceronte que prometen el adecuado estiramiento cuando la naturaleza flaquea.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 25 de marzo de 1993