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El 'crecimiento cero' de los precios en febrero deja la inflación en el 4%, la tasa más baja desde 1988

Los precios no subieron el pasado mes de febrero. El buen comportamiento de los alimentos, que bajaron un 1,3%, y el impacto de la crisis en la economía han situado la inflación de los últimos 12 meses en el 4%. Este porcentaje, medio punto inferior a la previsión de¡ Gobierno para todo el ejercicio, es el más bajo desde 1988, cuando la inflación se situó en abril en el 3,9%. Tras el dato de febrero, el índice de precios al consumo (IPC) en lo que va de año se sitúa en el 1%. Partidos, sindicatos y patronal han acogido el dato con satisfacción, aunque con matices.

La favorable evolución de los precios ha situado a España como el país comunitario menos inflacionista en febrero.En la Comunidad Europea, el crecimiento de los precios el mes pasado osciló entre el 0,8% de Portugal y el 0,3% de Grecia, Luxemburgo, Alemania, Bélgica y Dinamarca. En tasa interanual, España se sitúa incluso por debajo de Alemania e Italia, cuya inflación de los últimos 12 meses supera el 4%.

La evolución de los precios ha sido evaluada, en general, de forma positiva. No hay dudas sobre la bondad de un dato redondo como es la contención en el crecimiento de la inflación al 4%. Pero sí existen muchos matices a las aristas que aparecen en dicho porcentaje. Así, mientras el Ministerio de Economía y Hacienda, en un comunicado, señaló ayer que el IPC de febrero "confirma el descenso de la tasa de inflación, y más concretamente, de los componentes que hasta ahora habían mostrado mayor resistencia a la baja", el director de Economía de la patronal CEOE, José Folgado, apuntó que el IPC de febrero "no permite echar las campanas al vuelo". Para la CEOE, la inflación subyacente (que no tiene en cuenta el precio de la energía ni el de los alimentos no elaborados) sigue siendo muy elevada, al alcanzar un 5,9%.

Folgado señaló que el recorte de la inflación no es suficiente para una rebaja "notable" de los tipos de interés. La opinión del dirigente de la patronal choca con la expresada por el portavoz del Partido Popular en el Congreso, Rodrigo Rato, para quien el nulo crecimiento de los precios en febrero debería permitir una rebaja de tipos. Rato aseguró que "lo lógico sería que el Gobierno bajase ahora los tipos de interés". Si esa reducción de intereses no se produce, añadió, el motivo sólo puede ser "porque la dañada credibilidad de la política económica española no permite esa relajación monetaria" o "por el descontrol de la política presupuestaria del Gobierno". Pese a todo, Rato subrayó que, en todo caso, la caída de la inflación "es una buena noticia para todos".

A este planteamiento respondía horas más tarde, en el Congreso, el ministro de Economía, Carlos Solchaga, quien admitió que este IPC abre el camino para la bajada de los tipos de interés, pero la supeditó a la decisión que adopten otros países.

Como los sindicatos CC OO y UGT, el Partido Popular incidió en que los buenos resultados en materia de inflación se deben en buena parte a la existencia de una recesión muy profunda. Todo lo contrario de lo que afirmó el secretario de Asuntos Económicos del PSOE, Francisco Fernández Marugán, para quien el dato de febrero, positivo, "es fruto de las medidas económicas adoptadas por el Gobierno en los últimos meses".

Gráficamente, el responsable de comunicación de CC OO, Ángel Campos, aseguró que el IPC se asemeja a "la paz de los cementerios": hay calma, pero no movimiento. El sindicato que dirige Antonio Gutiérrez destacó, en un comunicado, el papel que la moderación salarial aceptada por sindicatos y trabajadores en los últimos años ha tenido a la hora de contener los precios.

Marasmo económico

Por su parte, el secretario general de UGT, Nicolás Redondo, manifestó en Barcelona que la nula inflación de febrero es fruto "del profundo marasmo económico" en que se encuentra sumida la economía española. En opinión del sindicalista, la contención de precios es el resultado de "una economía en recesión, con una profunda atonía, con cierres de empresas y falta de capacidad de demanda". Por todo ello, apostilló Redondo, "lo que parecería en un principio positivo, deja de tener este carácter favorable".

Tras la publicación del IPC de febrero, los analistas consideran muy posible que al final del ejercicio, la inflación se sitúe por debajo de la previsión del 4,5%. El servicio de Estudios del Banco Bilbao Vizcaya (BBV) afirmó en este sentido que pese a que en los meses previos al verano puede producirse un ligero repunte en los precios, posteriormente habrá una desaceleración que situará la inflación a fin de año por debajo del 4%.

La CEOE coincide con el BBV en la posibilidad de que España alcance el objetivo de inflación para 1993, pero advierte que los resultados obtenidos hasta ahora en la lucha contra la inflación se basan en hechos como la caída en casi un 7% en tasa anual de los precios de los alimentos, lo que supone "la crucifixión del campo".

Sobre este punto, el Ministerio de Economía aseguró ayer que, "teniendo en cuenta que, a partir de agosto, se eliminará la repercusión en los precios de la última subida del IVA, la estabilidad de la inflación en febrero subraya el carácter conservador de la última previsión oficial del 4,5% para el conjunto del año".

Por comunidades autónomas, los precios registraron subidas en seis de ellas en febrero, y especialmente en Canarias, donde el IPC alcanzó el 1,2%. En lo que va de año, la comunidad autónoma más inflacionista es también la de Canarias, con una subida de precios del 2,3%, seguida de Andalucía, con un 1,3%,y de Baleares y Extremadura, con un 1,2%.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 25 de marzo de 1993

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