Curro Romero, primera lección del año

Rojas / Varios matadores
Novillos de Gabriel Rojas, justos de fuerza y muy nobles. El cuarto, vuelta al ruedo. Curro Romero: ovación; José María Manzanares: dos orejas. Miguel Báez Litri: dos orejas y rabo; Pepe Luis Martín: oreja. Luis Vilches: ovación. Plaza de Toros de Osuna (Sevilla). 27 de febrero. Festival Benéfico. Media entrada.
Horas antes de que recibiera, solemnemente, la Medalla de Oro de Andalucía, Curro Romero hizo el paseillo en Osuna, en un festival benéfico, y tras muchos titubeos, se entretuvo en ejecutar cuatro espléndidos naturales.
Bien es verdad que le dejaron el novillo más chico -un becerro-, que no lo tocó con el capote, que su picador por poco lo mata (al novillo) que hacía un frío helador, que no estaba la tarde para florituras ... Así y todo, cuando los tendidos criticaban ya su total inhibición, Curro Romero se hechó la muleta a la izquierda, y con la parsimonia típica de su brevedad, dibujó, primero, cuatro naturales y, después, un pase de la firma y una trinchera para abrir boca en la nueva temporada. No hizo más. Pero tampoco hacía falta.


























































