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Karadzic da marcha atras en el último minuto y acepta el plan de paz para Bosnia

Radovan Karadzic tuvo ayer que plegarse a las presiones y aceptar las bases del proyecto constitucional presentado por los copresidentes de la Conferencia de Paz sobre Bosnia. Sin embargo, el acuerdo aceptado en el último minuto por el líder de los radicales serbios de Bosnia después de entrevistarse con su mentor, el presidente serbio Slobodan Milosevic, lo supeditó a la aprobación del Parlamento de la autoproclamada República Serbia de Bosnia. Los aliados de Karadzic en Croacia, los líderes serbios de la Krajina, pidieron previamente a Karadzic que no aceptara el ultimátum para "evitar la derrota del pueblo serbio", lo que puede anticipar la postura de quienes han defendido la conquista, a sangre y fuego, de dos tercios de Bosnia.

El denominado "cuadro constitucional" propuesto por David Owen y Cyrus Vance, copresidentes de la Conferencia de Paz, y aceptado contra todo pronóstico por Karadzic, consta de nueve puntos. Karadz¡c logró que el punto 4º se conviertiera en el 1º, bajo la siguiente redacción: "Bosnia-Herzegovina será un Estado descentralizado en el que la mayor parte de las funciones gubernamentales serán ejecutadas por sus provincias y cuya Constitución reconocerá tres naciones constitutivas, así como un grupo de otros".Karadz¡c tomó esta decisión después de que las sesiones de la mañana. terminaran en un rotundo fracaso. Karadz¡c había dicho no a la propuesta de Vance y Owen. Vance se disponía a comunicar al secretario general de las Naciones Unidas que el responsable del fracaso de las conversaciones era Karadzic. "Sin embargo, Slobodan Milosevic y Dobrica Cosic (presidentes de Serbia y de la República Federal de Yugoslavia, respectivamente), afirmaron en esta reunión que estaban de acuerdo con los principios constitucionales propuestos", subrayó Vance.

Las primeras noticias del fracaso que llegaron a Sarajevo provocaron la alegría popular, mientras los combates se recrudecían. El no de Karadz¡c era una vía franca a la intervención militar occidental, que el Gobierno bosnio ha venido reclamando desde el inicio de la conquista de Bosnia por los radicales serbios. Y las cancillerías europeas habían previsto una reunión extraordinaria hoy en París para examinar la situación en la antigua Yugoslavia tras el cantado fracaso de Ginebra.

Sin embargo, la presión de los copresidentes de la conferencia sobre el líder radical serbio y una entrevista de éste con su mentor político, Milosevic, dio un vuelco a la situación. Karadz¡c se volvió atrás y dijo que aceptaba la propuesta de Owen y Vance. Sin embargo, la aceptación deberá ser ratificada por el Parlamento de la autoproclamada República Serbia de Bosnia, que en todos sus plenos de Pale (ciudad a las afueras de Sarajevo, bajo control serbio) ha aprobado por aclamación la política de ocupación y limpieza étnica en Bosnia.

Siete días tiene este parlamento para respaldar la aceptación de Karadzic. En un plausible anticipo de lo que puede ocurrir en Pale, los líderes serbios de la República de Krajina, proclamada por los rebeldes serbios sobre una zona conquistada a Croacia, pidieron a Karadzic que no acpetar el ultimátum de la Conferencia de Paz.

"Aceptar el ultimátum supondría la derrota del pueblo serbio y el total desprecio a los miles de víctimas que cayeron en la lucha para la liberación de dicho pueblo", dice el mensaje firmado por Mile Paspalj, presidente del Parlamento, y Zdravko Zecevic, y jefe del Gobierno. de dicha autodenominada república. La petición de los serbios croatas enlaza con las pretensiones de los radicales serbios de Bosnia y los ultranacionalistas de Belgrado, partidarios de una Gran Serbia sobre los territorios de la Nueva Yugoslavia y las zonas conquistadas en Bosnia-Herzegovina y Croacia.

Última oportunidad

El matinal rechazo de Radovan Karadz¡c al plan propuesto por los copresidentes de la conferencia exigiendo un Estado serbio autónomo parecía consolidarse tras la primera reunión plenaria en el que el líder de los irregulares serbios de Bosnia rechazó el proyecto constitucional presentado por la conferencia de paz. Karadzic abandonó la mesa de negociación.

Sin embargo, los copresidentes de la conferencia de paz mantuvieron su flema británica para persistir apoyados por la presión internacional y la inesperada aceptación del plan de paz, del presidente de la república serbia de Yugoslavia, Slobodan Milosevic.

El inesperado cambio de actitud de Karadz¡c hizo que los bosnios aceptaran proseguir las negociaciones. Mustafá Bijedic, embajador de Bosnia ante la sede europea de la ONU, indicó que "si los copresidentes de la Conferencia de Paz piden a nuestra delegación que reanude el diálogo en caso de un cambio de posición serbia, lo hará".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 13 de enero de 1993

Más información

  • El acuerdo deberá ser sometido a la difícil ratificación del Parlamento de los radicales serbios