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Los sandinistas entran por primera vez en el Gobierno de Violeta Chamorro

La presidenta de Nicaragua, Violeta Chamorro, anunció ayer una reestructuración de su Gobierno, que por primera vez contará con dos ministros del Frente Sandinista, en la oposición: Fernando Guzmán, titular de Turismo, y Alvaro Oyanguren, responsable del Instituto Nicaraguense de Reforma Agraria.El reajuste coincidió con la elección del socialdemócrata Gustavo Tablada como nuevo presidente de la Asamblea Nacional, con los votos de una mayoría, compuesta por disidentes de la Unión Nacional Opositora (UNO) y el Frente Sandinista. El Parlamento de Nicaragua vuelve así a la normalidad institucional tras los enfrentamientos entre el anterior presidente de la Cámara, el rebelde Alfredo César, y la presidenta Chamorro.

Las dos decisiones han levantado las iras de la ya de por si descontenta UNO, la coalición que derrotó a los sandinistas en 1990 y que colocó, con mayoría sobre éstos, a Violeta Chamorro al frente del país. Chamorro se ha ido distanciando en los últimos meses de sus correligioniarios hasta terminar enfrentada a ellos, lo que le ha obligado a tener que contar con los sandinistas para poder sacar adelante sus proyectos en el Parlamento.

En un discurso en la Asamblea Nacional, la presidente Chamorro anunció una reunión urgente de los ministros del área económica para discutir las nuevas medidas a adoptar, entre las que se baraja una devaluación de la moneda nicaragüense respecto del dólar.

El sábado, un millar de partidarios de César se manifestaron por las calles de Managua pidiendo la dimisión de Violeta Chamorro. La manifestación, convocada para repudiar la nueva mesa del Parlamento, concluyó con un acto junto al mausoleo del periodista Pedro Joaquín Chamorro, que fue esposo de la actual presidenta y que murió asesinado durante la dictadura somocista.

El ultraconservador Virgilio Godoy, vicepresidente constitucional, aunque apartado de las tareas de Gobierno, encabezó la concentración y amenazó al Ejecutivo que codirigen Violeta Chamorro y su yerno Antonio Lacayo con nuevas tensiones políticas, una de las cuales consistirá en el levantamiento contra la presidenta de los 99 alcaldes con que la UNO cuenta en el país.

La elección de Guzmán, a la que no asistieron los parlamentarios de la UNO, permitió, asimismo, la apertura de la Asamblea Nacional, cerrada y bajo custodia del Ejército desde el pasado 29 de diciembre.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 11 de enero de 1993