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La amenaza de una intervención militar toma cuerpo

Las informaciones sin confirmar sobre las atrocidades cometidas contra la población civil proliferan durante los últimos días, en un intento de convencer supuestas reticencias en cancillerías y en la opinión internacional de la necesidad de recurrir a la fuerza para poner fin a las atrocidades. Como si fuera necesario un asesinato suplementario o un caso más de violación para convencer o convencerse. Crece, pues, la defensa de una intervención militar internacional para frenar, si no para impedir, los descalabros a los más profundos derechos de la persona, continuamente violados.[El ministro español de Asuntos Exteriores, Javier Solana, advirtió ayer que "el tiempo útil para la negociación está empezando a agotarse y las medidas ulteriores están empezando a ser consideradas".]

Hoy se espera que serbios y musulmanes se reúnan en Ginebra para pronunciarse sobre el plan de paz presentado por los dos copresidentes Cyrus Vance y lord David Owen, quienes se han limitado, en un lacónico comunicado, a. expresar su condena contra un hecho confirmado: el asesinato a sangre fría del viceprimer ministro de Bosnia, Hakija Turajlic, cuando se encontraba en un vehículo blindado de las fuerzas de Naciones Unidas.

Los informes sobre la situación en Bosnia no dejan de sucederse: miles de prisioneros en campos de detención, ya sinónimos de campos de concentración, o confirmación de los más viles métodos de depuración étnica. Decenas de miles de mujeres violadas en prisiones convertidas en burdeles, continuamente trasladados para evitar ser descubiertos, para expansión de los milicianos.

Sistemáticas humillaciones físicas y psíquicas, "representativas de la estrategia de expansionismo contra la población musulmana para expulsarla de sus zonas de origen, en la prolongación de la estrategia sistemáticá de limpieza étnica".

El informe preliminar de la investigación de la Comunidad Europea, elaborado por psiquiatras, médicos, ginecólogos y abogados, realizado en Croacia entre la población bosnia refugiada es abrumador, pero por si hay dudas, la investigación prosigue estos días en territorio de Bosnia-Herzegovina. Informes que han sido depositados ante la Comisión de Derechos Humanos en Ginebra, donde se reunirá antes de finales de mes. el Tribunal de Crímenes de Guerra.

La reanudación de las negociaciones de paz prevista para hoy sitúa más que nunca a serbios y musulmanes en la cuerda floja "ante el abismo de la intensificación incontrolada de la guerra, o a un paso de firmar la paz

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 10 de enero de 1993