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La Comunidad Europea reclama nuevas garantías para cerrar las negociaciones del GATT

Francia consiguió romper ayer su aislamiento en el agrio debate sobre la agricultura comunitaria, que le opone a los partidarios de un acuerdo rápido en el GATT y a la propia Comisión Europea, encargada de dirigir las conversaciones agrarias tanto con Estados Unidos como en el foro multilateral de la Ronda Uruguay. Los ministros de Agricultura y Comercio, reunidos junto a los de Exteriores para discutir sobre el compromiso alcanzado con Estados Unidos sobre oleaginosas y subvenciones agrarias, emitieron un comunicado que pospone toda decisión y remite el resultado final a los progresos que se hagan en cuestiones no agrícolas en la propia negociación del GATT.

El comunicado final de la Comisión dice que "para conseguir un acuerdo global y equilibrado en las negociaciones de la Ronda Uruguay del GATT (Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio) es necesario alcanzar el éxito en los capítulos no agrícolas". Los apartados a los que los Doce se refieren son el acceso a los mercados, la creación de un código de ayudas públicas, la liberalización de los servicios, derechos antidumping y cláusulas de salvaguardia, textiles y propiedad intelectual.La CE decidió ayer se u las negociaciones para liberalizar el comercio mundial y rechazó la petición francesa de paralizar estas conversaciones. Francia, por su parte, anunció que votaría contra el compromiso de Washington, alcanzado entre la CE y Estados Unidos sobre oleginosas y subvenciones agrarias, en caso de que el Consejo de los Doce lo sometiera a la consideración de los ministros. España, Italia e Irlanda manifestaron un ostensible acercamiento a la posición francesa, y el ministro de Agricultura español, Pedro Solbes, subrayó que la reducción de las subvenciones agrarias afecta a los productos mediterráneos que precisamente no están incluidos en la nueva PAC (Política Agrícola Común).

Falta mucho camino

También el ministro de Industria, Claudio Aranzadi, aseguró que falta mucho camino por recorrer para obtener el "acuerdo global y equilibrado" que vienen exigiendo los Doce durante las negociaciones de la Ronda Uruguay.

Solbes y Aranzadi asistieron ayer al Consejo de Ministros de Exteriores de la CE, ampliado informalmente a los titulares de Agricultura y Comercio. Mientras el ministro de Agricultura francés, Jean-Pierre Soisson, presentaba sus nuevas cuentas sobre las repercusiones del acuerdo sobre la PAC, unos centenares de agricultores belgas, pertrechados con cohetes y acompañados de algunas decenas de tractores, se enfrentaban violentamente con la policía antidisturbios en las puertas mismas del edificio Charlemagne, donde se reúne el Consejo de Ministros.

Francia vio satisfecha a medias su petición de un Consejo de Ministros extraordinario para exponer sus argumentos contra el acuerdo agrario en el GATT. Ni hubo votación ni estaba previsto que la hubiera La mayoría de los socios europeos desean, evitar que el Gobierno francés se sienta aislado y obligado a precipitar una decisión sobre la PAC. Pero Francia salió satisfecha de la reunión. Su ministro de Exteriores, Roland Dumas, aseguró que consideraba congeladas las negociaciones del GATT tras el Consejo de Ministros de ayer Mientras, los británicos consideran que el acuerdo de ayer es un fracaso para los franceses.

Francia, acompañada de sus aliados más próximos, insistió en exigir pruebas tangibles de los avances realizados por la Comisión en otros campos al margen del agrícola. París se esfuerza por demostrar que no hay todavía garantías suficientes sobre los avances a realizar en otros puntos de los 14 que componen las negociaciones de la Ronda Uruguay.

Pedro Solbes aseguró que España no ha tomado una decisión definitiva. "Esperamos que la Comisión clarifique algunas cuestiones sobre el preacuerdo entre la Comunidad Europea y EE UU".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 8 de diciembre de 1992

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