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Gérard Mortier dice que la música vive una etapa de gran consumo

El director de Salzburgo lamenta que los festivales sean nudos turísticos

En el momento presente, el arte, y más en concreto la música, vive una etapa de gran consumo y es de suma importancia "el recuperar el concepto de creación y no de consumismo", según Gérard Mortier, director del Festival Internacional de Salzburgo. Mortier, que visitó ayer Valladolid "para extender el festival a todo el mundo", se mostró convencido de la necesidad de que los artistas aporten una savia nueva que evite que el arte se convierta en un objeto de consumo y no en un objeto de creación.

Según Gérard Mortier, el director de uno de los festivales clásicos más importantes del mundo, "desgraciadamente los festivales se han convertido en nudos turísticos. Son centros de atracción para concentrar a personas curiosas, amantes del arte, por supuesto, pero no tienen un interés por la esencia del mismo".Mortier quiere para el Festival de Salzburgo la recuperación de un nuevo sentido que posibilite a los artistas de todas las disciplinas intelectuales "el encontrarse en un festival en el que a través de las grandes obras reciban esa energía vital que les permita crear". Este festival tiene, según su director, la obligación "de seguir siendo un lugar de encrucijada y abrirse más a Europa", con el fin de conseguir los objetivos de sublimación de los conceptos arte y creación.

Otra de las preocupacionesde este director para el Festival de Salzburgo es la recuperación "de lo puramente escénico o teatral junto a lo musical", a la vez que anunció que el año que viene se representarán las obras más significativas de Shakespeare "que mejor representan los valores democráticos a los que en estos momentos aspira Europa". Otras obras de autores contemporáneos vivos completarán el programa teatral, en el que no se excluye a los autores españoles.

En cuanto a la ópera, Mortier ha anunciado su intención de representar en su festival otro tipo de ópera, sin descartar nunca las grandes obras barrocas, "pero teniendo en cuenta las grandes composiciones contemporáneas, que, por el momento, han sido poco representadas". Los astros de la interpretación preocupan a Mortier, ya que "impiden la unidad en todo el aparato operístico a la hora de realizar obras de calidad".

Por lo que se refiere a la financiación del Festival de Salzburgo, Mortier señaló que seguirá dependiendo del Gobierno austríaco y de diversas entidades públicas y privadas, a la vez que anunció que el próximo año dos firmas comerciales cooperarán para que los más jóvenes puedan asistir a este festival, cuyas entradas se venden a 35.000 pesetas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 8 de diciembre de 1992